El papa Francisco ama a San Lorenzo, pero no ve fútbol desde 1990

Habló sobre el incidente presentado en el partido entre Boca y River. Esto le contó al diario ‘La Voz del Pueblo’ de Argentina.

Por publimetro

El papa Francisco, seguidor de San Lorenzo y amante del fútbol confesó que no ve fútbol, ni televisión. Así lo dio a conocer el pontífice al diario argentino ‘La Voz del Pueblo’, además de recordar su infancia y gusto por el ciclón argentino.

“Es una promesa que le hice a la Virgen del Carmen en 1990”, asegura el Santo padre sobre la razón de no ver televisión, contradictorio a su gusto por el fútbol. Precisamente sobre esto, cuenta en esta entrevista que “Hay un guardia suizo que todas las semanas me deja los resultados de San Lorenzo y cómo va en la tabla”.

Igualmente a la pregunta si sería un papa como Messi o Mascherano, cuenta que al ‘10’ solo lo ha visto dos veces (cuando fue al Vaticano) y nunca lo ha visto jugar. Es decir que a uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol nunca lo ha visto en una cancha.

Eso sí, cuando le preguntaron sobre su infancia y desde cuando apoya a San Lorenzo, el papa recordó la campaña de 1946 y como su familia iba al Gasómetro (Estadio de San Lorenzo) todos los domingos. “Después de cada partido salíamos y comprábamos caracoles en salsa, unas cuantas pizzas y volvíamos a casa. Era todo una fiesta familiar. Lo seguíamos de local nada más, y algunas veces cuando jugaba en Ferro, pero si no, a otras canchas no íbamos”.

Finalmente habló sobre los hechos sucedidos en el partido de Boca Juniors y River Plate en la Bombonera:

“Fue una pena. Son esas salvajadas propias de la persona que la pasión lo desborda, y también la prepotencia y la no sociabilidad, la incapacidad de vivir en sociedad. La verdad que es lamentable que en nuestro pueblo existan cosas como las barras bravas, sé que en otros países también existen. Acá en Italia también hubo problemas entre barrabravas, que no necesariamente luchan por el club, la mayoría son mercenarios.

Es lamentable. Yo viví el tiempo del fútbol amateur, en la campaña del 46 yo tenía 9 años y siempre iba a la tribuna, nunca a la platea. Lo peor que se le decía al árbitro era vendido, infeliz, idiota, y de ahí no subía. O patadura a alguno que no había agarrado bien la pelota, o dormido… No es esa catarata tan colorida de insultos de ahora. Ha cambiado el ambiente y es lamentable.”

Lea la entrevista completa aquí.

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