Federer vuelve a pensar en ser número uno tras su victoria en Shanghái

Por Publimetro Colombia

Shanghái (China), 12 oct (EFE).- El tenista suizo Roger Federer, que hoy ganó su primer Másters 1000 de Shanghái, volverá desde hoy a plantearse como posible objetivo regresar al número uno del mundo, a sus 33 años.

Después de ganar la final del torneo chino al francés Gilles Simon y de eliminar el sábado en semifinales al actual mejor tenista del planeta, el serbio Novak Djokovic por un doble 6-4 y 6-4, el suizo empieza a pensar en esa meta “tal vez un poquito ahora, pero no antes”. dijo hoy.

“No era mi objetivo hasta ahora, porque estaba demasiado lejos”, admitió, “pero es cierto, que si por ejemplo logro de pronto ganar la Copa Másters en Londres, es diferente”.

“En todo caso, ahora voy a volver a Suiza, y ahí veré cuáles son mis prioridades en este momento, si la plaza del número, o París, el Másters… Hay que elegir, y después tal vez ver cuánta energía queda al final”, añadió.

“En cualquier caso hace ilusión subir en la clasificación, y después veremos si todavía tengo ocasión de convertirme en número uno mundial, lo que dependerá de Novak, sea como sea, ya que es él el que va delante con sus puntos”, indicó.

Lo que sí aclaró es que no piensa cambiar su calendario para el resto de la temporada aunque incluya el número uno entre sus metas.

Después de todo, afirmó, “¿qué hace falta para ser número uno? No estoy seguro del todo. Tengo que pensarlo, hasta qué punto es realista o no. Quiero decir que, después de todo, está en la raqueta de Novak, él manda. En cualquier caso, voy a seguir jugando de todas formas, y espero seguir haciéndolo bien”.

Federer elogió también a su rival de hoy, ya que el partido fue “difícil” de superar con éxito.

“El empezó un poco lento, pero creo que desde el principio Gilles pudo dirigir un poco los puntos desde el final de la pista, y me ha hecho falta de un poco de tiempo para comprender cómo me hacía falta jugar”, explicó.

“Ya me había hecho una buena idea al principio, pero después, no se sabe hasta el mismo momento hasta qué punto puedes jugar más o menos agresivo”, indicó.

Con todo, el tenista de Basilea dijo estar “satisfecho” con su rendimiento, ya que hizo un “buen partido” y pudo ajustarse y hacer algunos cambios para mejorar su juego ante Simon, y “ha funcionado: he ganado mi primer título aquí en Shanghái, y tocar un nuevo trofeo de verdad que me ha hecho mucha ilusión”.

En efecto, preguntado por la prensa china, Federer describió con acierto que la futurista copa que pusieron en sus manos es un trofeo “distinto”, que imita la forma del Estadio del Bosque Qizhong de Shanghái, con sus características hojas mecánicas que forman el techo plegable del recinto, cerrado hoy por alerta meteorológica.

Las gigantescas hojas del estadio, como las almenas del trofeo que Federer se lleva a Suiza, imitan las hojas de la magnolia, la flor simbólica de Shanghái, según la costumbre habitual en Asia oriental de que las grandes ciudades tengan una flor emblemática.

En cualquier caso, fue la tercera vez que Federer levanta un trofeo en esa misma pista, ya que allí se llevó la Copa Másters en 2006 y 2007, y aquello fue algo “inmenso” para él, según dijo hoy.

“Cuando volví con el Másters 100, me alegré por el torneo, y por los aficionados en China, los de Shanghái en particular, porque sentí que se merecían un gran evento al que viniera todo el mundo todos los años”, por lo que ahora “siento un honor increíble de haber ganado este torneo”.

“Sobre todo poner mis manos en el trofeo por primera vez es una gran sensación, tengo que decirlo”, concluyó: “estoy muy contento con la manera en que estoy jugando, y en general, estoy extremadamente feliz ahora mismo”.

Shanghái (China), 12 oct (EFE).- El suizo Roger Federer se reinventó de nuevo y aumentó su leyenda al ganar por primera vez el Masters 1000 de Shanghai al batir hoy en la final al francés Gilles Simon por 7-6 (6) y 7-6 (2).

A sus 33 años y con cuatro hijos, Federer sumó el cuarto título esta temporada (Cincinnatti, Halle y Dubai) con lo que ya lleva 81 ganados (17 Grand Slams y 23 Masters 1000). Al éxito en la capital económica de China se suma su regreso al puesto número dos del mundo este lunes.

Después del estadounidense Andre Agassi en 2003, nadie con esa edad había ocupado el segundo puesto de la lista mundial.

Cinco bolas de partido tuvo que salvar Federer contra el argentino Leonardo Mayer en su debut el miércoles. “Una semana de ensueño para mi. Tuve mucha suerte de salvar cinco bolas de partido en mi primer partido y acabar ganando”, recordó hoy después de besar el trofeo de campeón.

En ese partido surgió el tenista de Basilea, que hoy ha acabado con su particular maldición en Shanghái donde ha logrado el título en un cuadro en el que no faltaban ninguno de sus mejores adversarios. El serbio Novak Djokovic, el español Rafael Nadal y el británico Andy Murray completaban la nómina en el estadio Qizhong, unidos a Federer por primera vez todos juntos en un torneo, desde Wimbledon en 2012.

Simon opuso una gran resistencia en el séptimo enfrentamiento entre ambos, y en su segunda final de un Masters 1000 siempre fue por delante en ambos sets, pero no supo materializar esta constancia en ambos desempates.

Especialmente duro fue el segundo, donde el francés tras resbalar en su despegue ante una fallida dejada de Federer, cayó de forma aparatosa. Ante el susto de los 15.0000 aficionados que llenaban la pista central, Gilles se levantó, comprobó que no se había hecho daño y logró sobreponerse para lograr además dos posibilidades de set en el duodécimo juego con saque del suizo.

Pero fue entonces cuando Federer apretó mucho más con restos a las esquinas para anularlas y lograr el segundo desempate de la tarde. En este juego, el de Basilea mantuvo todavía más sus acercamientos a la red para adelantarse desde el 2-2 y ganar cinco puntos consecutivos y hacerse con el título en una hora y 53 minutos.

El encuentro se disputó con las ocho hojas del techo cerradas debido a una alerta de fuertes vientos que favoreció el mejor servicio del suizo, que anotó cuatro saques directos.

Federer, que había ganado en Shanghai dos Copas Masters (2006 y 2007), se mostró feliz por el nuevo trofeo. “Wo feichang gaoxing” (estoy muy contento) le hicieron decir en chino sobre la pista en la ceremonia de entrega de trofeos donde el suizo recibió un cheque por 798,540 dólares y Simon otro por 391,540.

Shanghái (China), 12 oct (EFE).- El tenista francés Gilles Simon (número 29 mundial), que hoy perdió en Shanghái su segunda final en un Másters 1000, ante el suizo Roger Federer (número dos a partir de mañana), declaró tras el encuentro que siente haber dejado escapar un título que estaba a su alcance, aunque se queda con lo positivo.

Tras su derrota de hoy ante Federer por 7-6 (6) y 7-6 (2), como culminación de una semana magnífica en la que volvió a sacar el mejor tenis de su carrera, Simon explicó que su sentimientos “están divididos”.

Por un lado, dijo, “me he reencontrado con mi juego, me siento bien, siento que sea quien sea el jugador que tengo delante, cuando yo juego así, tengo una oportunidad de ganar, y eso me da ganas de hacer cosas bonitas” sobre la pista.

Sin embargo, matizó: “Sé también por experiencia que esa es una sensación que no está siempre ahí y que puede irse, y que más vale aprovecharla cuando la tienes ahí, y por eso lamento haber dejado pasar una final que estaba de verdad a mi alcance. Y no me gusta eso”, bromeó, fingiendo gruñir, con una sonrisa.

“Ahora no hay gran cosa más que yo pueda hacer, donde había que ganar es en la pista, así que, evidentemente, voy a tratar de quedarme con lo positivo y con las cosas que han salido bien, y voy a mirar hacia adelante”, señaló.

Simon, que sólo había jugado otra final de un torneo de esta categoría, el de Madrid de 2008, que perdió ante el escocés Andy Murray, dijo ser consciente de que “hoy tenía los medios para ganar, en estas condiciones, y que desafortunadamente no lo hice”, ya que desaprovechó las pocas ocasiones que Federer le dio de conseguirlo.

“Sé que, a pesar de todo, había espacio para eso (para ganar), porque he jugado verdaderamente bien, y cuando juego bien puedo hacer mucho daño ahí enfrente, pero al final eso no fue suficiente, y no se puede volver a jugar el partido”, comentó.

En el encuentro de hoy, afirmó, la diferencia entre la victoria y la derrota se decidió “por sólo unos pocos puntos”, de manera que reconoció: “No me salieron todos los disparos adecuados en los momentos adecuados”, mientras que en su opinión Federer aprovechó mejor sus oportunidades.

El francés reveló también que durante el partido tuvo molestias en la parte posterior de la rodilla izquierda, y que tuvo dificultades físicas que “compensar toda la semana”, tras superar dolores en la espalda, en los abdominales, “y ahora en las piernas”.

“Ya va siendo hora de parar, creo”, dijo, y admitió que hoy le costaba sacar, aunque al estar en una final trató de concentrarse y hacer lo que tenía que hacer, ya que, reiteró, “tuve suficientes oportunidades para llevarme el partido”.

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