Mauricio Silva: ‘EL 5-0’

El reconocido periodista saca a la luz pública su libro que relata, a manera de crónica, lo acontecido en el famoso partido de la selección Colombia ante Argentina. Promete muchas revelaciones.

Por Thomas Beltrán

¿Por qué decide escribir un libro sobre esta gesta tanto tiempo después de que aconteciera?

Porque desde hace año y medio empecé a recolectar datos curiosos de ese momento histórico y me di cuenta de que había mucho cuento simpático, loco e inédito. Y luego de hablar con los jugadores confirmé que había suficiente material para un libro. Y, obvio, porque se conmemoran los 20 años de la gesta.
 
Aparte del marcador, ¿qué es lo más rescatable en lo deportivo?

Esa fue conocida como la ‘selección Colombia de todos los tiempos’. Ese fue un equipazo que nos enamoró y nos hizo ilusionar hasta la locura. Incluso, por su juego, fue señalada como favorita para ganar el Mundial.
 
¿Por qué cree que sigue en la memoria colectiva ese partido? ¿Qué ingredientes desconocidos tuvo para que fuera tan recordado?

Por un lado, Córdoba, Leonel, Rincón, ‘El Pibe’, ‘El Tino’ y ‘El Tren’ son nombres que nunca olvidará el país. Por otro, ese 5-0, en casa de los argentinos, cambió el rumbo de la pelota en América del Sur y dejó un mensaje emancipador para este lado del orbe: nunca más habrá rival chiquito.
 
¿Cree que el momento y nivel de la actual selección Colombia, ha hecho olvidar a aquel equipo?

Para nada. Creo que ellos abrieron todas las puertas para que los jugadores de hoy lleguen a grandes equipos desde tan jóvenes. Son dos tipos de deportistas: los primeros, más libres y los segundos, más mentalizados.
 
¿Qué factores influyeron para que el nivel de ese equipo bajara en el Mundial de Estados Unidos 94?

Muchos. La gira premundialista con partidos de exhibición y no de preparación; la locura de un país narcotizado; la irresponsabilidad del patrocinador; el desorden de la Federación, que permitió a los turistas concentrar con la selección, y el favoritismo que pesó tanto. Óscar Córdoba me dijo una frase muy pila: “Pagamos la primiparada de ser favoritos”.  

¿No cree que la gesta perdió fuerza al estar manchada de narcotráfico y muerte (Andrés Escobar)?

Para nada. Ese fue un equipazo y todo lo que ganaron lo ganaron a pulso y mucho talento. Lo otro corresponde a la realidad de nuestro país ‘traqueto’.
 
¿Hay alguna referencia interesante del árbitro?

En el minuto 86, Simeone fue a disputar en el aire un balón dividido con ‘El Tren’ y, malintencionado, descargó un codazo de roja directa. El delantero colombiano cayó con la boca ensangrentada. Le había roto el labio inferior y, aún cuando Luis Carlos Perea y Wilson Pérez fueron a apretar al árbitro (Ernesto Filippi), ‘Barrabás’ Gómez (viejo zorro), se fue a hablarle al oído al juez y le soltó una histórica: “No lo vaya a echar, señor juez. No lo vaya a sacar del partido porque después dicen que les ganamos porque tenían solo diez. No nos vaya a hacer eso”. A lo que el árbitro uruguayo, tal vez con la celeste puesta y tal vez en nombre de todos los suramericanos que han padecido la arrogancia argentina, respondió como si fuera un juego de barrio: “No lo echo, pero háganle otro gol a esos hijos de p…”.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo