El tesoro de Odyssey será embarcado el viernes para su envío a España

Por Publimetro Colombia

Sarasota (EEUU), 23 feb (EFE).- El Gobierno español iniciará el embarque del tesoro de la fragata española “Nuestra Señora de las Mercedes” el viernes por la mañana, en los dos aviones Hércules que ya tiene preparados en Tampa (Florida) para su traslado a España.

Así lo confirmó hoy la base aérea militar MacDill, que detalló que hacia las 9.30 hora local (14.30 GMT) se iniciará el proceso de cargar las 17 toneladas de material que componen el tesoro por el que España ha luchado ante la Justicia estadounidense durante los últimos cinco años.

A petición del Gobierno español, se permitirá el acceso a representantes de medios de comunicación, para que puedan ver el momento en que se carga la mercancía que conforma el que está considerado el mayor tesoro jamás rescatado de las profundidades del mar.

Durante el proceso estará presente el embajador de España en Estados Unidos, Jorge Dezcallar, entre otros representantes del Gobierno español.

Previamente, la mercancía habrá tenido que ser transportada desde Sarasota (Florida), donde ha permanecido almacenada durante los últimos cinco años, hasta la base aérea de Tampa.

Ese recorrido, de unos cien kilómetros, previsiblemente será realizado de madrugada y, tal y como pidió España ante la Justicia estadounidense, contará con la escolta de la policía judicial de este país.

Se trata de uno de los despliegues de seguridad más ambiciosos de la historia de la tranquila costa oeste de Florida, ya que hay que garantizar el transporte seguro de unas 595.000 monedas de oro y plata del siglo XVIII, así como otro material rescatado del pecio de la fragata militar española hundida en 1804.

El equipo técnico desplazado a Florida, compuesto por seis especialistas en conservación y numismática de diferentes organismos españoles, acabará hoy su labor de inventariado y embalaje del tesoro.

Los técnicos han trabajado contrarreloj durante tres días bajo fuertes medidas de seguridad en un almacén de la empresa Numismatic Guaranty Corporation (NGC), encargada de custodiar las monedas desde que fueron trasladadas a Estados Unidos por la empresa estadounidense de exploraciones marinas Odyssey.

Madrid, 23 feb (EFE).- “A las siete y tres cuartos, puso nuestro general la señal de hacer zafarrancho”. Así comenzó la batalla que dejó 300 bajas y hundió la fragata Mercedes, cuyo tesoro vuelve a España cerrando la misión de custodia que los marineros españoles, a tan solo una jornada de navegación de Cádiz, no pudieron concluir.

Expertos de la Armada española y descendientes de aquellos marinos ilustrados han reconstruido para Efe la batalla naval del 5 de octubre de 1804 frente al Algarve, en la que cuatro barcos ingleses atacaron a una escuadra de otras tantas fragatas españoles, que custodiaban un valioso cargamento procedente de América.

“Yo me quedo con la parte humana. En los primeros contactos con los abogados, vi el nombre del caso: Reino de España versus Odyssey Marine Exploration. Y dije: vamos a la guerra”, comenta entre risas Pilar del Campo, responsable del Archivo del Museo Naval, rodeada de los documentos clave para la victoria de la batalla legal, que obliga a la empresa cazatesoros a devolver el patrimonio extraído del mar en 2007 que España se dispone a recuperar.

Del Campo explica: “Conforme leíamos documentación y vimos el desastre, casi trescientos muertos…, pensábamos, ojalá ganemos el caso y podamos cumplir la misión, porque se quedaron prácticamente a unas millas de la costa. Y ahora se cierra el círculo. Misión cumplida para estos marineros”, declara con satisfacción.

La Medea, La Clara, La Fama y La Mercedes eran las cuatro fragatas -un barco veloz y versátil- que formaban esta escuadra al mando de José de Bustamente, cuya orden era recoger y custodiar caudales procedentes de El Callao (Lima) y Montevideo.

“Era una comisión que venía formándose desde hacía dos años, y los servicios de inteligencia británicos lo sabían. Llevaban dos meses esperándolos en la zona”, explica el coronel Miguel Aragón.

No había guerra declarada, pero “la situación era tensa, pues Inglaterra sospechaba que la neutralidad de España con Napoleón era pactada a costa de un impuesto mensual y forzaron que España se definiera”, prosigue el coronel.

Cansados de la travesía a unas 100 millas de Cádiz, avistan a una escuadra inglesa, alistada para combate. Un emisario inglés conmina a Bustamante a que se rinda y les acompañe a las costas británicas. Se niega.

“No había llegado el emisario inglés a su buque, cuando empieza el fuego”, estima el coronel, quien reconoce que la armada inglesa estaba mejor preparada que la española. La primera, lista y adiestrada para atacar; la segunda, formada para proteger el comercio.

Así también lo constata el apasionante relato de la batalla de Bustamante, que se refiere a los ingleses como “una marinería escogida e inteligente”, y lamenta cómo sucumbe la moral cuando la Mercedes vuela por los aires, poco después de comenzar la batalla.

Con el resto de sus fuerzas diezmadas, “no es extraño, excelentísimo señor, me viese en la dura necesidad de arriar la bandera, siendo como las diez y media”, afirma el jefe de la escuadra.

Quizá, la historia más sobrecogedora es la de general Armada Diego de Alvear y Ponce de León.

Después de vivir 30 años en Argentina, donde se casó con una porteña, regresaba con su familia a España como tercer comandante de la flota, rememora José María Moncasi de Alvear, descendiente de este marino ilustrado.

En la última parada técnica, en el puerto de Montevideo, cayó enfermo el segundo comandante de la escuadra, puesto que pasó a ocupar Diego de Alvear, quien tuvo que trasladarse de La Mercedes a la fragata capitana, “La Medea”.

Desde allí, vio el desastre: “habiendo perecido infamísimamente toda su desventurada familia, que había quedado en la Mercedes, compuesta de su amada esposa, ocho hijos menores, cinco esclavos, y la mayor parte de todos sus bienes”.

Las tres fragatas restantes fueron conducidas a la costa británica, y poco después, España entraba en guerra.

Almudena González y Amanda García Miranda

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo