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Columnas 07/07/2021

A Samuel lo mataron por ser “Maricón”

Lo mataron por ser maricón y “maricón” fue lo ultimo que escuchó Samuel Luiz antes de morir a manos de personas que, por su homofobia, acabaron a golpes a un joven de 24 años y como cosa rara, ponen en duda que es un acto homofóbico.

“Nos quitaron la única luz que iluminaba nuestra vida. Sabemos que vamos a tener un camino muy largo por recorrer. Estaremos apoyados en nuestra familia, amigos y compañeros que nos ayudarán a salir de este camino oscuro”, escribió en una carta el papá de Samuel, la cual dejó en el lugar donde el pasado fin de semana fue asesinado su hijo.

Pero la situación de homofobia, transfobia y LGBTIfobia, viene en incremento en diferentes países y, sin ir mas lejos, según un análisis realizado por Nery Chaves García y Bárbara Ester de la CELAG, a pesar de que algunos países de América Latina han sido vanguardia en conquistas de derechos de las poblaciones LGBTI+, la brecha que separa lo institucional de lo cultural sigue siendo enorme: al menos 1.292 personas con una orientación sexual o identidad de género diversa fueron asesinadas en cinco años y medio en América Latina entre 2014 y 2020.

¿Qué tiene que pasar por la cabeza de alguien para patear hasta matar a otra persona?

El relato de los amigos de Samuel es desgarrador, murió escuchando cómo le decían “Maricón”, un caso horroroso de homofobia en pleno siglo XXI. Aunque la policía española ya informó que detuvo a tres personas, el daño está hecho, arrebataron una vida por una falta simple de aceptación de la sociedad, y eso es algo mas grave aún.

Pero vamos al caso colombiano:

El pasado domingo en Medellín asesinaron a Isabela Garzón, una mujer trans de 23 años, o las asesinan o simplemente las dejan morir por una sola razón: son trans y con esos actos homófobos ya vamos en 17 mujeres trans asesinadas en lo corrido de 2021 en Colombia.

Aquí estamos levantando nuestra voz desde cientos de kilómetros pidiendo #JusticiaPorSamuel. Algunos hemos sufrido algún tipo de discriminación, pero hemos llegado a casa y hemos podido contar; Samuel no, lo mataron a mansalva. Las discriminaciones y las agresiones a la población LGBTI han incrementado, pedimos reivindicar nuestros derechos y en los espacios democráticos debemos estar presentes.

Y si para hacer valer nuestros derechos y buscar que en verdad se respeten y seamos tenidos en cuenta debemos nosotros mismo postularnos para ocupar un lugar en alguna corporación, estamos dispuestos hacerlo; si para la sociedad ser parte de la población LGBTI es un delito, pues aquí también hay un “MARICÓN” que no se quedará callado.

Claro que importa lo que te llaman antes de morir y Samuel murió escuchando como le llamaban “maricón”.

Solo espero que la homofobia de algunos, no nos cueste la vida…