Opinión

¡Baia baia! “Coin-discidencia”

Decían los abuelos que hay que tener cuidado: “¡de vergajadas está hecho el mundo!”, y no costaría tener algo de uso de razón para lograr entenderlo. Tampoco será difícil explicarlo, veamos un par de ejemplos: en diciembre 6 de 2020 se dieron a conocer las cartas secretas que el entonces Fiscal General de la Nación envió al presidente de la República de la época, Juan Manuel Santos, en donde le informaba al jefe del Estado que dentro del contexto del postconflicto venían sucediendo actos criminales del mas alto calibre por parte de desmovilizados, criminales confesos, bandidos de todo ropaje, linaje, entre otros. 

Los documentos, de carácter confidencial, manifestaban como ex integrantes de las Farc estaban conformando disidencias, y deserción de las filas de las Farc, tales como Diego Cadete, junto con Gentil Duarte, para participar en delitos como concierto para delinquir, con el ánimo de coordinar actividades de narcotráfico en departamentos como Vichada, Meta y Caquetá. Las actividades delictivas que advirtió de manera celera, prudente y en cumplimiento de sus funciones como director del ente de acusación, las advirtió sobre la existencia de laboratorios para el procesamiento de drogas en las conocidas zonas veredales, en municipios como Buenos Aires del departamento del Cauca y otros. 

Lo que mencionan dichos documentos es que esos laboratorios son coordinados y administrados por sus propietarios, “los hermanos Amaya”, y quienes prestaban seguridad a dichos laboratorios eran personas en armas de las Farc. El tema no se queda así no mas, la carta del prudente Fiscal General advierte de cientos de colados en las listas de las Farc, con el ánimo de recibir beneficios jurídicos por la justicia transicional, colados miembros de bandas criminales y conocidos combos, como también narcotraficantes puros investigados en Colombia y en los Estados Unidos. La carta también menciona a alias “Guasca”, aun no sabemos quien carajos será pero seguro debe ser bien, bien bandido pues la carta menciona que pago $3000 millones para estar en el apoteósico listado de las Farc.  

La misma situación se menciona de alias “Don Ti” o “Don T”, que al parecer pagó mas de 1000 millones para estar en dicho listado. Las cartas se soportan con interceptaciones legales en donde mencionaban: “espérense un poquito por ahí tres o cuatro meses que eso sale directo para la Jep”, ¡Ah! Vivir para contarlo, también se menciona a un dirigente sindical del transporte con el mismo propósito, y al sobrino de alias “Iván Márquez” como eje conductor de corrupción con dineros del proceso de paz, como también a un abogado que mencionan como “HD” reclamando que nada que salen los listados, y que aún no salen los certificados, así dicen algunas transliteraciones de interceptaciones legales que soportan dichas cartas.

El tema de dichas cartas es demasiado denso y amplio, pues también el eje nuclear de delitos está desde desplazamiento forzados de alias “Kodiak”, socios de alias “Romaña”, como boleteo y extorsión, alzamiento de tierras entre otras, esto sin mencionar el número desbordado de reclutamientos forzados durante todo el proceso. En las cartas, que en total tienen 18 folios, el Fiscal de entonces pide un consejo de seguridad urgente para adoptar medidas urgentes por parte del consejo de seguridad nacional; como ya sabemos, nunca sucedió, razón por la cual se acaba de aperturar una investigación penal en la Comisión de Acusaciones, las mismas cartas se enviaron al entonces Alto Comisionado para la Paz.

Corolario: la sorpresa de esto es que la Comisión de Acusaciones le repartió la investigación al señor representante Jhon Jairo Cárdenas, nadie sabe a ciencia cierta quién carajos es, lo que se sabe es que es amigo íntimo y copartidario de quien tiene que investigar, y lo peor del cuento es que pegan a esa investigación otra que nada tiene que ver contra quien advierte todo esto, es decir contra Néstor Humberto Martínez, ¡que “Coindiscidencia”!

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