Pasatiempo urbano (14)

Por Eduardo Arias

Bogotá y sus municipios vecinos, con sus ocho millones de habitantes o incluso más, necesitan agua. Mucha agua. Es por eso que las varias lagunas y embalses que la rodean son de capital importancia. No sólo por almacenar y suministrar agua, sino también por su importancia ecológica, paisajística y recreativa. Así estén en otros municipios, forman parte de la esencia misma de la ciudad. Iniciemos entonces un recorrido imaginario por algunos de los cuerpos de agua que rodean a la ciudad.

En el páramo de Sumapaz hay una gran cantidad de hermosas lagunas naturales (laguna Negra, laguna Chisacá) pero allí también se construyó en los años 30 un embalse que llevaba su agua hasta la planta de tratamiento de Vitelma. Este embalse lleva el nombre de la vereda donde está construido, que recuerda algo así como una ducha.

Yendo hacia el oeste se encuentra otro gran embalse que se construyó para regular el caudal del río Bogotá y alimentar la central hidroeléctrica de El Charquito. En el pasado, este embalse fue un gran atractivo turístico, pero sus altos niveles de contaminación son hoy una verdadera pesadilla, en especial para el municipio de Sibaté.

Otro cuerpo de agua del sector suroccidental de la sabana, este sí natural, se encuentra en el municipio de Mosquera. Esta laguna ha sido muy maltratada, en especial por la actividad de la minería que se desarrolla en sus alrededores, pero aún sirve de refugio a varias especies de la fauna silvestre, y su nombre recuerda el noble oficio de la herrería.

Yendo ahora bien al norte de la ciudad, más allá de Zipaquirá, entre los municipios de Cogua y Tausa, se encuentra otro muy conocido embalse, de gran atractivo para los turistas, ya que allí funciona uno de los parques de la CAR y es posible acampar.

Del lado oriental de la sabana se encuentran una serie de embalses muy emblemáticos del paisaje sabanero. Poco antes de llegar a Chocontá, donde se toma el desvío hacia Machetá y el Valle de Tenza, se encuentra uno cuyo nombre fue inmortalizado, al menos en el mundo del arte, por el cuadro de los famosos suicidas que pintó Beatriz González.

Más al sur, en el municipio de Sesquilé, comienza otro embalse de gran atractivo turístico, que cuenta con varios clubes de vela. Este embalse es famoso porque inundó el viejo casco urbano de un municipio que lleva el nombre de una laguna sagrada de los muiscas, ubicada en esa misma zona, y donde muchas veces se ha escenificado la leyenda de El Dorado.

Dejando a un lado la sabana y adentrándose en los altos páramos que la circundan, se encuentra un grupo de pequeñas lagunas que dominan el valle de Guasca y que le dan su nombre a una hermosa capilla. Otra de las lagunas que se encuentran en ese macizo lleva el nombre de ese páramo que es parque nacional natural y que surte la gran mayoría del agua que consume Bogotá. Esta agua se almacena en un embalse ubicado en el municipio de Fómeque, y cuyo nombre evoca la tercera persona del singular de un verbo que consiste en introducir un objeto cortopunzante en una superficie, y que también se utiliza para denominar la acción de interceptar llamadas telefónicas ajenas.

Antes de llegar a la capital, estas aguas pasan por otro embalse con nombre de santo, ubicado entre el municipio de La Calera y el alto de Patios.

Respuestas (en orden de aparición):

1. La Regadera

2. El Muña

3. Laguna de la Herrera

4. Neusa

5. Sisga

6. Tominé

7. Laguna deGuatavita

8. Laguna de Siecha

9. Laguna Chingaza

10. Chuza

11. San Rafael

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