El Juez de los cielos

"Pensé que en pleno siglo XXI no tendríamos que ver este tipo de sucesos, este tipo de adefesios que solo dejan ver lo proclive y conservadora de nuestra sociedad, que aún cree que solo se pueden amar hombres con mujeres": Andrés Camilo Hernández

Por Andrés Hernández R

Se ha suscitado una polémica por el fallo del juez Décimo Civil Municipal de Cartagena, donde se daba por impedido para poder casar en unión marital a una pareja del mismo sexo, los argumentos rayan con la realidad y con la misma ley. Según el operador judicial, los funcionarios públicos al posesionarse hacen un juramento ante Dios y que eso le generaría un conflicto entre la Ley humana y la Ley de Dios, cosa que en su providencia señala que él prefiere lo segundo.

Pero raya de estupidez y ese lo colocaría en mayúsculas, como en medio de un estado laico y donde los jueces deben velar por los derechos de todos los colombianos, sin importar sexo, raza o credo, sale este tipo de actuaciones, donde interponen sus creencias religiosas y su homofobia para la toma de decisiones.

Pensé que en pleno siglo XXI no tendríamos que ver este tipo de sucesos, este tipo de adefesios que solo dejan ver lo proclive y conservadora de nuestra sociedad, que aún cree que solo se pueden amar hombres con mujeres.

¿Qué tendrá que decir el Juez? Aunque su fallo es muy claro a la hora de señalar que eso es contrario a sus creencias religiosas, la moral y sus principios esenciales y no quisiera el amargarle el rato a su Dios todo poderoso, creador del cielo y de la tierra, el Dios de la biblia, el Dios de Abraham, de Isaac y el Dios de Israel.

Aunque en varios de sus párrafos hace referencia al estado laico, se contradice al interponer sus creencias religiosas (que son respetables) a su deber como garante y guardián de la Constitución Política de 1991, que, a simple vista, no le gusta al operador judicial ya que en esta se garantizan los derechos y libertades, por lo que prefiere anunciar leyes de constituciones con más de cien años de antigüedad.

En algo tiene razón el togado, el Congreso de la República tiene una deuda enorme con la población LGBTI, al no legislar en pro de los derechos y por el contrario, se ha hecho el de la vista gorda y ha dejado que esta tarea de derechos, sea reclamada vía judicial. Hasta los propios congresistas que se hicieron elegir con las banderas de la población Gay, hasta el día de hoy, no han presentado ni un solo ápice de propuestas encaminada con ese fin.

Es simplemente vergonzoso, ver como los políticos solo buscan los votos diversos, con sonrisas, con cantos de sirenas, con rumbas pagas en distintos antros y discotecas, pero a la hora del té no hay nada.

Mientras que la discriminación crece desde tantos años en el país antes de la pandemia y se incrementó con la pandemia, pero lo que hace el juez se llama ensañamiento.

¿Sabe el juez que es ensañamiento? Ensañamiento es lo que hace con la discriminación a una pareja que quiere casarse, ensañamiento es que en pleno 2020 se sigan violando los derechos, ensañamiento es interponer sus creencias religiosas solo para agradarle al de arriba, mientras los terrenales, luchamos a diario para que se nos sea respetado.

Si los fallos de los jueces serán de ahora en adelante discriminatorios a la población LGBTI solo por respetar su ley, la Ley de Dios, pues yo prefiero que me condenen, porque siempre respetaré la constitución y las normas que nos rigen, así me vaya al infierno.

Si casarse ahora será violatorio de la constitución, la misma constitución que según él, no respetan algunos colombianos y jueces, pero ¿La respeta él, evitando su normal funcionamiento?

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