¿Constituyente por la justicia?

"Sí debería revisarse la posibilidad de tener una constituyente, al menos para modificar el asunto de la justicia, una constituyente solo para reformar el servicio público de administrar justicia": Guillermo Rodríguez

Por Guillermo Rodríguez

Luego de ocho días de marchas, vandalismo, saqueos, “cacerolazos”, hurtos, pillaje, y cuanta expresión caótica exista para que algunos salgan de sus “deseos” reprimidos de acabar con lo construido, por una marcha promovida por sectores radicales y algunos neuróticos, donde nada de lo que hay les sirve y donde la verdad revelada la tienen sin ni siquiera dejar espacios para el disenso, sino por el contrario contraviniendo toda lógica y derecho ajeno, al punto de llevarnos a esta absurda situación de caos, donde en su mayoría los manifestantes ni siquiera saben por qué protestan, unos para que no se acabe la JEP, otros para que no existan reformas laborales y otros simplemente, en su mayoría, por falta de oficio remunerado.

El fenómeno que está dando la vuelta en América Latina, especialmente en Chile, Bolivia, Ecuador y ahora en Colombia, no es un hecho espontáneo y producto de realidades que podrían inclusive poder tener razón de ser, sin acudir a las vías de hecho, la violencia y el vandalismo; pero la verdad es otra: toda esta barbaridad y horda de trogloditas que bloquean vías, desbaratan bienes públicos, saquean establecimientos de comercio y cuanta barbaridad existe, es producto de la estrategia o plan global de las Farc, situación que tenían clara para desestabilizar lo que llamarían ellos "gobierno de transición", y es así mismo producto de un plan demasiadamente articulado y orquestado logrando dejar a nuestro presidente Duque como un total papanatas.

Los anarquistas que invitan al paro e instigan a la ciudadanía a la comisión de delitos, dicen de manera poco vergonzante que el asunto solo se lograra subsanar mediante una asamblea nacional constituyente, la cual pretenden imponer en una agenda al presidente Duque; sabemos bien que se siente una ausencia de liderazgo del ejecutivo, pero también debemos advertir que ello es producto de la deslegitimación de la institucionalidad, que se dio en tiempos del presidente Santos, especialmente con indultos a los mayores criminales de nuestra sociedad, a cambio de nada, porque nunca entregaron ni las armas, ni los menores, ni cultivos, ni rutas de narcotráfico.

Es muy lamentable que muchos de los que votaron por el presidente Duque estén de alguna manera desinflados o arrepentidos, pero debemos considerar de manera sensata y justa que el daño que se le hizo al país durante ocho años, no solo por congraciarse con el narcoterrorismo un gobierno y un sector de la administración de justicia, no lo arregla Duque ni Mandrake en escasos 450 días; un país que avanza no para, y una sociedad que quiere salir adelante debe de rechazar los actos de sabotaje a la economía, a la convivencia pacifica y al orden público. Las pérdidas diarias al comercio pueden estar cercanas a los 100 millones de dólares diarios por cuenta de quienes no ven otra salida que las vías de hecho, injusto para quienes no lo ven así, que son la inmensa mayoría.

Sí debería revisarse la posibilidad de tener una constituyente, al menos para modificar el asunto de la justicia, una constituyente solo para reformar el servicio público de administrar justicia, sería no solamente una necesidad urgente que podría resolverse por esa vía, también de paso podríamos ahorrarnos unos cientos de miles de millones en burocracia y funcionamiento, un gran tribunal constitucional conformado por salas daría unidad de criterios a las decisiones judiciales, mayor transparencia y mas celeridad en la toma de decisiones judiciales, desde luego con magistrados serios, probos, honrados y vitalicios. Presidente Duque adelante, ejerza su liderazgo así muchos no lo vean, ¡yo creo que si lo tiene!

Guillermo Rodríguez

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