Cuatro estampas

Por Eduardo Arias

Los enfrentamientos de cuartos de final dan pie para llevar a cabo toda clase de análisis y plantear posibles escenarios en la ruta a la final. Pero también se vale evocar enfrentamientos entre los rivales de esta fase, que por una u otra razón, permanecen en la memoria.

Brasil vs. Paraguay (1979)

Este partido lo recuerdo muy bien por dos razones. Fue el primero que vi en un televisor a color y el primero de los muy pocos en los que le he hecho fuerza a Brasil que, ya lo adivinaron, no pudo ganar y con ese empate a dos goles, lo eliminaron en la semifinal de aquella Copa América que todavía se celebraba con partidos de ida y vuelta en cada país. Brasil ya tenía casi armado el que sería el mítico equipo del mundial de 1982, al que solo le faltaba que el técnico Telê Santana reemplazara al rígido Claudio Coutinho. Por su lado, Paraguay traía una banda basada en el Olimpia de Paraguay, ganador de la Copa Libertadores de aquel año, y en la que  ya comenzaba a descollar el juvenil Julio César Romero. Brasil se puso en ventaja con gol de Roberto Falcão. Empató Morel y ya en el segundo tiempo, de penal, Sócrates puso de nuevo a ganar a Brasil. Sin embargo, Romerito marcó el gol del empate que clasificó de manera inesperada a Paraguay a la final, que ante Chile logró consagrarse en el torneo por segunda y hasta ahora última vez.

Argentina vs. Venezuela (1975)

Este partido, de la primera fase de la Copa América, en la que Colombia brilló y llegó a la final, no se recuerda por la calidad del partido, sino por su marcador. La Argentina de César Luis Menotti goleó 11-0 a Venezuela. Es la mayor goleada de la historia de la Copa América y el segundo marcador más abultado de toda la historia del torneo, ya que en el Campeonato Suramericano de 1942, Argentina goleó 12 a 0 a Ecuador. Dicen las crónicas que el partido se jugó bajo un intenso aguacero en el estadio de Arroyito, en Rosario, y a juzgar por un vetusto video en blanco y negro que circula en YouTube, la inocencia extrema del arquero y los defensores venezolanos le ayudaron a Argentina a obtener este insólito marcador. Un resultado que no le sirvió de nada, porque fue Brasil quien clasificó a la semifinal. Para el anecdotario, basta recordar que los goles los anotaron Killer (3), Kempes (2), Zanabria (2), Gallego, Ardiles, Bóveda y Luque.

Perú vs. Uruguay (2007)

Los peruanos le han ganado en varias oportunidades a los uruguayos. Sin embargo, un paseo por la web se puede ver que ese triunfo 3 a 0 en la copa América, que se jugó en Venezuela, marcó un hito entre los periodistas y los hinchas del hermano país. El gran favorito era Uruguay, porque Perú pasaba por un mal momento. Ese triunfo le trajo nuevas esperanzas a los peruanos de regresar a los tiempos gloriosos de los años setenta y comienzos de los ochenta. Al final no fue así. Perú tuvo que esperar 10 años para volver a clasificar a un Mundial, pero para el recuerdo quedaron los goles de Miguel Villalta, Juan Carlos Mariño y Paolo Guerrero.

Colombia vs. Chile

De los tantos recuerdos que traen los enfrentamientos de Colombia con Chile en este torneo, me limitaré a reseñar los dos únicos resultados positivos. Un 1 a 0, en 1979, con gol de Ernesto Díaz, triunfo que no sirvió para nada, porque Colombia se quedó por fuera en la primera fase, y el 2 a 0 en la extraña y atípica copa de 2001, partido en el que anotaron Víctor Hugo Aristizábal, de penal, y Eulalio Arriaga. De las dos semifinales perdidas en 1987 y 2016, así como del partido de cuartos de final que se perdió en 1999, después del épico triunfo 3 a 0 ante Argentina, de eso mejor ni hablar.

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