Miedo y asco en Colombia

"Miedo y asco: María Fernanda Cabal, Gustavo Petro y todos y cada uno de los “supuestos humanos”, políticos, candidatos que usaron las fotos de los policías muertos en los atentados del ELN como pornomiseria para ganar adeptos": 'Pote' Ríos

Por Andrés ‘Pote’ Ríos

Llámelo desahogo y sí lo es. Y es que llega un punto en el que si uno como ciudadano de bien no lo hace, simplemente se enloquece. Y sí, así yo tenga este privilegio al tener una ventana para comunicar lo que siento a través de esta columna, represento lo que sienten millones. Estamos mamados de tanta cosa que vapulea la dignidad, el honor y la tranquilidad de quienes tratamos de vivir con decencia. Este inicio de año diluyó con facilidad los buenos deseos, y no es fatalismo, es que siento que son más el miedo y el asco los que se sienten.

Y no es necesario el coctel de drogas y farra de la gran película Miedo y asco en Las Vegas (en inglés, Fear and Loathing in Las Vegas) de la novela del mítico Hunter S. Thompson, para sentir precisamente eso: miedo y asco de las diferentes cosas que han sucedido en estos días y que con el simple hecho de salir de nuestras casas se “huelen” en el ambiente.

Miedo y asco: una señora que vive en el barrio Rosales llega al filo de las nueve de la noche a su casa. Tres hampones se le meten al parqueadero para robarle la camioneta, le pegan un tiro, se vuelan. La señora está en embarazo. Hoy, los tres cabrones están bajo arresto, la señora puede quedar cuadripléjica y el bebé está a salvo. La situación dejó al descubierto toda una organización delictiva que se dedicaba a hurtar camionetas blindadas.

Miedo y asco: un comerciante en Barranquilla es abordado por dos hampones en moto, el señor trata de huir y los atropella. Llegan dos matones más en moto, lo roban y sin misericordia le disparan y lo asesinan.

Miedo y asco: la guerrilla del ELN, de estar desahuciada hace un par de años, prácticamente derrotada y acabada, hoy hace y deshace. Las bombas contra la Policía en Atlántico, los secuestros y el cinismo para decir que están listos para seguir negociando bajo el conflicto, denotan, repito, asco y con el miedo no nos podemos dejar. El Estado, con todo su poder armado, debe ir por ellos y derrotarlos.

Miedo y asco: María Fernanda Cabal, Gustavo Petro y todos y cada uno de los “supuestos humanos”, políticos, candidatos que usaron las fotos de los policías muertos en los atentados del ELN como pornomiseria para ganar adeptos. De verdad no tienen perdón y menos aún en su soberbia al justificar esto. Indolencia total. Asco a la enésima potencia. No hay con qué hacer un humano de estos inhumanos.

Miedo y asco: una mujer denuncia que hace unos años fue violada por “Él”. Expresó que solo quería contarlo y que pedía respeto por el hecho de no decir en público quién había sido su agresor. En redes la juzgaron, la matonearon, la vapulearon… Y a eso súmele que algunos se dieron por aludidos y dieron explicaciones no pedidas ante el misterio de quién era “Él”.

Miedo y asco: la avalancha de atracos de todo tipo y característica que tienen azotado al país. Bogotá, un atraco cada ocho minutos y Medellín, ciudad en la que vivo, con quien usted habla, le relata un hecho de este tipo. Incluso me tocó, a plena luz del día, nueve de la mañana, en la entrada principal de Unicentro, un intento de atraco a un carro de valores, balacera y un hampón muerto.

La lista de hechos es eterna. Hay acciones para mitigar esto de parte de las autoridades y de los alcaldes y todo eso… Pero el bla, bla, bla no convence. Salgo de mi casa y me siento inseguro, veo noticias y veo inseguridad, en redes comunican de robos y hechos de violencia. La cosa preocupa; yo, un ciudadano del común que trata de estar en las fronteras de la decencia, siento miedo y asco. No es agradable. ¿Usted qué siente?

Por Andrés ‘Pote’ Ríos / @poterios

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