El duro mensaje del papa a los sacerdotes

"¡La iglesia no es una aduana!", dijo el papa Francisco

Por Publimetro Colombia

Sus mensajes en cada homilía han sido diferentes. Uno de reconciliación, de pez, pero el de hoy, en Medellín, sonó a regaño para los que ejercen el poder en la iglesia Católica  en nuestro país.

Pidió que la Iglesia se abra a todos. Que la Iglesia no puede prohibir la entrada a unos, o a otros, y que no puede ser una cuestión de aduanas, o de lujos y lujos innecesarios.

"Lo primero, ir a lo esencial, que es más bien ir a lo profundo, a lo que cuenta y tiene valor para la vida", dijo.

Y agregó: "Jesús enseña que la relación con Dios no puede ser un apego frío a normas y leyes, ni tampoco un cumplimiento de ciertos actos externos que no llevan a un cambio real de vida".

Y envió un mensaje de cero discriminación: "La renovación no nos debe dar miedo. La Iglesia está siempre en renovación. No se renueva a su antojo, sino que lo hace firme y bien fundada en la fe, sin apartarse de la esperanza transmitida por la Buena Noticia", explicó.

La tercera aptitud sugerida por el papa fue involucrarse, "aunque para algunos eso parezca ensuciarse, mancharse".

"No podemos ser cristianos que alcen continuamente el estandarte de 'prohibido el paso', ni considerar que esta parcela es mía, adueñándome de algo que no es absolutamente mío. La Iglesia no es nuestra, es de Dios", aseveró.

"La Iglesia no es una aduana porque debe tener las puertas abiertas", agregó improvisando sobre su discurso escrito.

También exhortó a la Iglesia en Colombia a "empeñarse con mayor audacia en la formación de discípulos misioneros".

"Discípulos misioneros que saben ver, sin miopías heredadas; que examinan la realidad desde los ojos y el corazón de Jesús", subrayó.

Francisco concluyó con un llamamiento a los fieles católicos: "Suman con todas sus fuerzas el seguimiento de Jesús, conózcanlo, déjense convocar e instruir por Él, anúncienlo con la mayor alegría".

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