El fallido día D + 180 del acuerdo de paz

Después de la firma del acuerdo de paz, esta era la fecha más esperada y la que generaba mayor expectativa. Pero nada ocurrió.

Por María Esperanza Arias Herrera

El día D + 180 las Farc dejarían el total de las armas, entregarían el resto del armamento escondido en caletas, saldrían las zonas veredales para reincorporarse a la vida civil y empezaría el proceso en la Jurisdicción Especial para la Paz. En pocas palabras, el día D + 180 daría paso al verdadero tiempo del posconflicto en Colombia una vez la guerrilla se desarmara.

Pero nada de esto ocurrió. En cambio, el Gobierno sí tuvo que extender las fechas en el calendario de la implementación del acuerdo y modificar algunos detalles, como la permanencia de las Farc en las 26 zonas veredales por un tiempo prolongado.

La primera duda —o inconsistencia— que siempre existió fue la de la fecha exacta del día D + 180. El Gobierno, específicamente el Presidente Juan Manuel Santos, siempre dijo que sería el 1 de junio, aunque siguiendo el calendario, el día 180 correspondía al 30 de mayo.

Esa misma confusión se vivía en la zona veredal de Mesetas, Meta, donde los guerrilleros aún no tenían muy claro qué pasaría en esa fecha, debido a que no habían recibido ninguna indicación.

“Eso es en cuatro o cinco días”, dijo alias ‘Omar’, jefe de finanzas de la guerrilla, en la noche del 29 de mayo, pocos minutos antes de conocerse el comunicado de la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo Final(CSIVI), en el que anunciaban que se aplazaba la entrega de armas por 20 días y la permanencia de las Farc en las zonas veredales hasta el 1 de agosto de 2017.

“Esa es una fecha que puede tener variación. No porque nosotros lo queramos sino porque al Estado realmente le quedó grande cumplir. En esos 180 días el Estado debía cumplir con unos puntos y el movimiento cumplía con la dejación de armas. Uno de los compromisos era la hechura de los sitios que tenían que entregar al comenzar febrero, pero es la hora y eso aún no está listo. También le están poniendo mucha traba a la salida de los guerrilleros de las cárceles”, agregó ‘Omar’ a Publimetro, quien recordó que para el día D + 180 tenían que estar todos los ‘presos políticos’ de las Farc en las zonas veredales.

Para Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac), entidad que hace parte de la verificación del acuerdo, el reciente incidente en el que resultó herido un soldado en cercanías de una zona veredal en Guaviare “muestra los enormes riesgos de posponer la dejación de armas”. Por eso, aseguró que “sin la entrega de armas completa y verificada deben mantenerse las reglas que impiden la finalización del cese al fuego” por parte de la Fuerza Pública.

Las caletas

Para los guerrilleros, la ubicación de las caletas no será una labor fácil. “Hay cosas que tomarán mucho tiempo, como entregar las caletas, porque es que hay unas que están muy adentro de la selva y se están hablando de 950 caletas y eso no se saca de la noche a la mañana. Así que eso se llevará unos dos o tres meses”, manifestó ‘Omar’.

Por este mismo motivo la CSIVI acordó un plan detallado para la extracción del armamento y destrucción de los explosivos inestables existentes en las caletas, plan que será ejecutado por parte de las Farc y las Naciones Unidas en los tres meses siguientes al 1 de junio de 2017.

Estado de las leyes

Esta ampliación del cronograma también le da un espacio al Gobierno para superar el polémico fallo de la Corte Constitucional contra el fast track, que caducaba el 30 de mayo. Así, se espera que en este tiempo en el Congreso empiecen a discutirse proyectos como la creación de las 16 circunscripciones especiales, el de la reforma rural, terminar la implementación de la JEP y darle paso a la reforma política, que permitirá la creación del partido político de las Farc, quienes todavía esperan que los tiempos coincidan para realizar el congreso constitutivo de su partido a mediados de agosto.

Por lo pronto, en las zonas más alejadas del país hay más de 7000 guerrilleros que dicen estar listos para depositar sus armas en los contenedores de la ONU y, así, empezar un camino hacia la legalidad, bajo el nombre de un nuevo partido que reemplazará el hasta ahora usado por ellos: Partido Comunista Clandestino de Colombia (PCCC), fundado por el abatido ‘Alfonso Cano’.

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