Gral. Luis Martínez: “A Bogotá le falta compromiso”

A un día de que se cumpla el plazo de los 60 días para erradicar las ‘ollas’ en el país, el comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá habló de esta meta y otros frentes que faltan por atacar en materia de seguridad en la ciudad.

Por Gabriel Murillo Rojas

Sencillo, abierto y directo. Así el comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, general Luis Eduardo Martínez, abrió las puertas de su despacho a PUBLIMETRO para dialogar sobre seguridad y los retos que se vienen en adelante para evitar que el Bronx se traslade a otras zonas de la ciudad. 

El sábado se cumplirán los 60 días que dio el presidente Santos para acabar con las ‘ollas’ en varias ciudades: ¿cómo va el cumplimiento de esta orden en Bogotá?

Muy bien. Yo le puedo garantizar a la comunidad bogotana que las mafias del Bronx fueron totalmente erradicadas. No puedo decir que hayamos acabado con el consumo en el Bronx, pero sí terminamos con las mafias de esta zona. No hemos acabado con el consumo porque allí hay adictos, enfermos, para quienes el tratamiento no es carcelario sino de salud pública.

Se ha detectado una nueva modalidad de microtráfico: bazuco encaletado en cápsulas. ¿Qué más información se tiene al respecto?

Hemos detectado otro sitio muy parecido al Bronx que estamos atacando de manera contundente para desvertebrar las mafias, atacarlas estructural, financiera y logísticamente, para llegar a cabo acciones sostenidas de prevención y disuasión del delito.

Estamos metidos ahí e identificando a quienes están detrás del negocio y hemos encontrado un nuevo camuflaje o empaquetadura (cápsulas), que parecen pastas, pero al inspeccionar nos dimos cuenta que es droga. La cápsula es solo el empaque. No es que la vayan a ingerir así, porque sería un riesgo enorme.

¿Cuál es su posición frente a la despenalización de la droga?

En ese tema no me pronuncio. Yo ataco el delito y mientras la comercialización de droga sea delito, yo la voy a atacar de manera frontal. Cuando la ley cambie, lo único que hago es hacer cumplir la ley.

Cambiando de frente, ¿le mejoraría algo a la medida de ‘Pico y placa’?

Es una pregunta bien compleja. Pienso que tenemos que mejorar la malla vial

¿Un escolta tiene derecho a parar el tráfico o solo la caravana presidencial?

No. Solo la presidencial. Habrá casos de casos, como en hechos de carácter humanitario como las urgencias en ambulancias o una persecución policial. De resto no habrá justificación de ninguna clase y a cualquier autoridad de la República, en el orden que sea o la clase de poder a la que pertenezca (Ejecutivo, Legislativo o Judicial), le es mejor acatar la ley, porque eso lo legitima más.

¿Qué tan difícil es seguirle el ritmo a Petro? ¿Es más difícil Petro o Santos?

No hay dificultad. Mientras uno quiera hacer las cosas y le ponga corazón, amor y compromiso al trabajo, no hay dificultad con ningún mandatario.

¿Los sueldos de la Policía son suficientes para garantizar la vida de sus integrantes sin necesidad de caer en la ‘mordida’?

Totalmente. Son acordes para vivir honesta y tranquilamente el resto de nuestras vidas.

De otro lado, ¿está de acuerdo con que se les prohíba la entrada a las ciudades a los hinchas que viajen con sus equipos de fútbol cuando juegan de visitantes?

No. Lo que tenemos que lograr es hacer del fútbol lo que era antes: un espectáculo que mueve multitudes. Si lo logramos, no creo que haya problema con que los hinchas se movilicen de un lado a otro.

Usted ha sido contraguerrillero. ¿Cuál es su opinión del proceso de paz y la eventual desmovilización de los subversivos de las FARC?

Ojalá se dé.

Usted lleva desde el 14 de diciembre de 2011 en la comandancia de la Policía Metropolitana. ¿Qué meta le falta por cumplir?

La que se propuso mi director de la Policía (general José Roberto León Riaño): llegar a un dígito por cada 100.000 habitantes en el tema de homicidios y hacer de Bogotá una ciudad más segura.

¿Su mujer ya le perdonó lo de la ‘medellinización’?

(Risas) Esa palabra me sacó más canas de las que tengo. Fue una utilización de una palabra mal, porque si hay una cultura que quiero y con la cual me identifico, porque mis ancestros son de allá, es la paisa y antioqueña. Nunca hubiese querido que los antioqueños y medellinenses se sintieran ofendidos; es más, ellos son testigos de que hasta mi cuero lo dejé allá por buscarles su seguridad y tranquilidad.

¿Sueña con la dirección de la Policía Nacional?

No. Ni sueño ni me trasnocha.

¿Entonces cuál es su sueño?

Que la comunidad alcance los niveles de seguridad y tranquilidad que tanto reclama. Que yo como comandante les pueda brindar esa posibilidad a los ciudadanos.

¿En pocas palabras qué le falta a Bogotá y su gente?

Más compromiso, más sentido de pertenencia y más amor de los habitantes de Bogotá con la ciudad.

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