Desminado para la humanización

Labor. Mientras los violentos contaminan los suelos con minas antipersonal, los ingenieros militares contrarrestan este mal con pasión y técnica

Por Publimetro Colombia

Ya dos municipios en el país se encuentran complemente libres de sospecha de minas antipersonal, gracias a la labor del Batallón de Desminado Humanitario de la Escuela de Ingenieros Militares. Una tarea que no hubiera podido culminar con éxito sin la ayuda de sus habitantes.

Aunque los niños de San Carlos, en Antioquia, y El Dorado, Meta, podrán correr y jugar sin riesgo de pisar un artefacto explosivo, aún falta todo un basto territorio para ser descontaminado de minas.
Bajo el sol inclemente o la lluvia, con una humedad extrema o frío devastador, los desminadores se enfrentan a un campo minado, milímetro a milímetro, para liberarlo de su mal.

Actualmente hay 14 municipios priorizados en la labor de estos hombres, que trabajan con un equipo de hasta 35 kilos, un casco pesado, un detector de última tecnología, unos perros con olfato agudo y la pasión necesaria para lograr su objetivo: el agradecimiento y la sonrisa de la población, que podrá vivir en sus territorios sin miedo a oír una explosión que acabe vidas o mutile.

“Verraquera, compromiso y cariño”. Estas son las palabras con las que el teniente coronel Henry Palomino Cano, comandante del Batallón de Desminado n.º 60 coronel Gabino Gutiérrez de la Escuela de Ingenieros Militares, describe el motor de trabajo de sus hombres a la hora de entrar en zonas de conflicto a limpiar la tierra, e incluso los árboles, del “virus” del conflicto.

“Lo más bonito de esa labor inmensa es ubicar y destruir esas minas antipersonal, cuando los desminadores sienten que esta labor sirve, cuando la misma población les grita que no se vayan cuando salen de permiso, que se queden otro rato más, que están haciendo bien su trabajo”, dijo Palomino a PUBLIMETRO.

 De acuerdo con el coronel, los procedimientos operativos para el desminado humanitario son complejos y requieren innumerables estudios técnicos, de la mano del Programa Presidencial para la Acción Integral contra Minas Antipersonal, para liberar tierras de sospecha de artefactos explosivos.

“Una mina antipersonal normalmente tiene 40 gramos de explosivo, independiente del tipo, ya sea TNT u otro, y actualmente están usando hasta 250 gramos, con lo que pretenden matar a la persona o mutilarla. Los grupos al margen de la ley están utilizando varios sistemas, uno de estos implica envolver el explosivo con pintura para que el perro o el detector no puedan ubicarlo, así como espoletas y artefactos que no se pueden manipular porque explotan automáticamente y sistemas de calor”, agregó Palomino.

El desminado no es una tarea mecánica y rápida que implique llegar al terreno, intervenirlo, ubicar las minas, desactivarlas y despejar. Los hombres del Batallón de Desminado necesitan estudiar dos meses en procedimiento de detección y destrucción de artefactos, luego salir al área de operaciones y, seis meses después, hacer otro curso de líderes para evitar cometer un error fatal a la hora de desactivar minas. Por su parte, los perros se entrenan para detectar artefactos, junto a su guía, por un año.

“De acuerdo con la información que nos brinda la población civil, podemos identificar las zonas que tienen sospecha de minas antipersonal. Ahí realizamos estudios preliminares con estudios técnicos, acompañado de desminado militar, a través del conocimiento y la experiencia se pueden ubicar de una, de manera más puntual. Cuando ya entramos a intervenir, entonces esa zona pasa de ser amarilla a verde, es decir, de riesgosa a libre de sospecha de minas”, explicó Palomino, a propósito de la semaforización de zonas (las rojas, por su parte, son inseguras, golpeadas fuertemente por el conflicto, y allí no se puede acceder al desminado).

Por estos días, los equipos de desminadores militares se encuentran en los municipios de Granada y San Francisco, Antioquia; San Bernardo, Bolívar; Samaná, Caldas; El Carmén de Chucurí, Santander, y San Vicente de Chucurí, en el mismo departamento. Su prioridad es intensificar operaciones para apoyar la restitución de tierras y hacer un mayor uso de máquinas barreminas. Y todo esto para no dejar apagar la llama de esta labor: el agradecimiento de los pobladores por permitirles caminar por sus tierras sin temor.

Fecha
2005

Fue el año en el que el batallón comenzó su labor de desminado. Desde esa fecha solo un desminador resultó lesionado por una mina debido a la falla del detector.

Mayra A. Margffoy Tuay

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