Estos son los mejores programas de la televisión colombiana en toda su historia

Por Juanita Riveros

En nuestro anterior Retrovisor mostré las producciones que por factura, contenido o por manejo han hecho de la televisión colombiana una vergüenza para sus televidentes, fomentando así su sentido crítico y replanteamiento de los contenidos actuales de la pantalla chica.

Pero, por otro lado, también hay que destacar las cosas buenas de nuestra televisión.  En esta lista, hecha con ayuda de mi colega @Pink_Sauce, experto e historiador en televisión colombiana, pruebo por qué la televisión nacional ha tenido productos que nos han hecho reconocidos a nivel internacional, y que por supuesto, también son un referente para muchos televidentes que desearían que volviesen a ser transmitidos, o por lo menos, emulados en sus ideas, factura y contenido.

1. ¿Por qué mataron a Betty, si era tan buena muchacha?

Más allá del exotismo superficial que genera su larguísimo título, esta novela (transmitida desde 1989 hasta 1991), conquistó a la audiencia por el manejo magistral de suspenso que se manejó en toda la trama. Fue dirigida por Julio Jiménez.

2. El Siguiente Programa

Este programa marcó a toda la generación X y a la entonces preadolescente generación Y.   El sarcasmo brutal, la crítica despiadada y el humor negro, fueron los factores que hicieron de la dupla animada conformada por Martín de Francisco y Santiago Moure una de las más exitosas de la sátira televisada nacional. Esta versión criolla y más ácida de Beavis y ButtHead sigue siendo un referente a la hora de burlarse y cuestionar la idiosincrasia colombiana. ¿Se acuerda alguien del ‘iguazo’ o de las locuras de ‘El Cerdo’? Imperdible.

3. Noticiero QUAC

Este programa es una lección magistral de sátira política colombiana. Creado por Jaime Garzón, y con los libretos de Miguel Lozano y Antonio Morales Riveira, QUAC mostró de manera lúcida e irónica los problemas sociales y políticos del país. Más allá de las caracterizaciones de los políticos de los años 90, el programa dejó a personajes inolvidables, como Dioselina Tibaná, Godofredo Cínico Caspa, o Nestor Elí, el vigilante.

4. La Abuela.

Olvídense de los malos estereotípicos de las novelas y series nacionales recientes: Teresa Gutiérrez construyó un personaje que da una cátedra de la naturaleza del mal a muchos libretistas de la actualidad. Al mejor estilo de Livia Drusilla, ese magnífico personaje de ‘Yo, Claudio’, doña Brígida enclaustra a sus hijas, y echa a perder a su hijo sobreviviente. Es una de las mejores caracterizaciones de la historia de la televisión nacional.

5. Revivamos Nuestra Historia

Se emitió de 1979 a 1987, y quizás es uno de los pocos programas de la televisión que recreó con rigor histórico los episodios más importantes  y quizás determinantes de la historia colombiana. ‘Revivamos Nuestra Historia’ fue semillero de grandes actores de la televisión colombiana, y contó  con una cuidada producción.

Mi  capítulo favorito es el de ‘El Bogotazo’, protagonizado por Edgardo Román, quizás el único actor que ha interpretado a Jorge Eliécer Gaitán tal y como lo describían los autores de su tiempo. Me encantó que Señalcolombia retransmitiera este clásico.

6. Crónicas de una generación trágica

Aprende, Sergio Cabrera: Más allá de una factura impecable, como la que tuvo ‘La Pola’, no se puede sacrificar en aras del efectismo dramático el rigor histórico. Y ‘Crónicas de una generación trágica’ cumplió con esta regla a cabalidad.

Esta serie es un deleite visual, sobre todo para los amantes de la Historia de Colombia y la Historia Universal, ya que cuenta  la historia de la conformación de Colombia como nación. Al mejor estilo de las series históricas de la BBC  (como ‘La Joya de la Corona’ o ‘Yo, Claudio’, transmitidas décadas antes), su valor radica en los diálogos, la caracterización de los personajes históricos y el manejo de interiores, aunque las escenas de exteriores también están muy bien logradas.

7. La Brújula Mágica: Quizás el único programa de televisión infantil en Colombia que pudo demostrar que sí, hablar de literatura es divertido, y que sí, se puede ir más allá de concursos de ‘acción’ para niños y otros trucos fáciles en el set.

Porque ‘La Brújula Mágica’ lo tenía todo: interacción con los televidentes, con los famosos que mandaban la parada en la época, viajes fantásticos, y personajes entrañables. Un clásico para grandes y chicos.

8.La mujer del presidente

Injusticia, los oscuros manejos del poder. Bajas pasiones. Todo esto lo trató esta magnífica serie de 1997 que contó con personajes icónicos, como el de Robin y su estilo rudo, interpretada por Cristina Umaña. Acción, suspenso, una Bogotá oscura e intriga. Todo esto se manejó de forma elegante en un programa cuya continuación fue tratada injustamente por la audiencia.

9. Café, con aroma de mujer

Si la retransmitieran de nuevo, seguramente volvería a ser un éxito, y por una sencilla razón: La fórmula de la telenovela clásica no falla. Súmenle a eso una historia que muestra a la Colombia cafetera y pueblerina chocando con el país citadino y pretendidamente cosmopólita de la época. Nostalgia, esencia colombiana y los dramas alrededor de los protagonistas hacen de esta novela un tesoro de la televisión nacional.

9. Yo soy Betty, la fea

Más allá del encanto que pueda transmitir Betty como personaje (podría decir que todos tienen su esencia en particular), esta novela da una lección de lo que debe ser el humor cotidiano. Temas como las vivencias de la clase media colombiana, los intríngulis picarescos de la clase alta, la preocupación extrema por la imagen y situaciones que oscilaban entre el drama y la comedia, fueron poderosos factores para convertir a este programa en uno de los grandes referentes de la televisión nacional.

Quizás otra novela como ‘Hasta que la plata nos separe’, de la factura Gaitán, alcanza el nivel que mostró ‘Betty’ al tratar el tema de la cotidianidad con humor. De ahí en adelante, ninguna otra producción ha podido reflejar de manera coherente y sin clichés las vivencias del diario vivir del colombiano.

10. Naturalia

Sutileza, elegancia y mucho rigor. Estas fueron las tres premisas que hicieron de este programa una joya de la televisión educativa. Conducido por Gloria Valencia de Castaño, este fue el único show que mostró las maravillas de la naturaleza, y fue también el primero en hablar de los problemas ecológicos que comenzaban a hacer mella en países y ecosistemas.

11. Los Puros Criollos

Quizás el único programa actual que muestra cómo es esa Colombia popular, rural, urbana y contrastante. Me gusta por el tono crítico y periodístico de su presentador, que se aleja del tono banal de sus colegas. Me gusta por mostrar las particularidades de nuestra idiosincrasia. Me gusta porque hoy por hoy es el único programa de la televisión nacional que lejos de ser aburrido, puede dar un mensaje que cale más allá de lo efímero, algo por lo que tantos tuiteros, lectores y televidentes se quejan.

12. Don Chinche

Así se narra lo popular, adorados libretistas y creativos. Este adorable todero y quienes le rodeaban contaron la historia de la Colombia humilde y urbana de una manera cómica, pero muy digna. Fue la primera serie arriesgada a irse más allá del estudio y grabar en exteriores.

13. Charlas con Pacheco

El difunto presentador dio lecciones magistrales sobre el sutil arte de la entrevista. Quizás nadie lo haya superado hasta la fecha.

Bonus track

-‘Escalona’, ‘Caballo Viejo’, ‘Las Juanas’: Pongo a estas tres novelas en la misma categoría, ya que muestran a la cultura costeña en todo su esplendor. Lo macondiano, lo musical. El humor pícaro, las relaciones entre hombres y mujeres, la entrada hacia la modernidad y el choque con la religión y la tradición, temas todos tratados sin estereotipar y con construcciones genuinas del relato costeño.

-‘Las Aguas Mansas’, ‘En Cuerpo Ajeno’: El suspenso y lo sobrenatural pueden ir más allá de los efectos especiales. Incluso, se le puede meter historia, como en el caso del primer programa, contado en la época post ‘Bogotazo’.

-‘Dejémonos de Vainas’, ‘Romeo y Buseta’: Estas comedias son clásicos, al contar, de manera contrastante, la historia familiar de los habitantes de Bogotá a finales de los 80 y comienzo de los 90. La clase media-alta de los Vargas  y la popular aspiracional encarnada en la familia de Trino Epaminondas, narra las realidades de la época.

-‘Fuego Verde’, ‘Pecados Capitales’: La política no ha de ser aburrida, sobre todo al tratar un tema tan espinoso como es el de las esmeraldas y sus guerras internas en Colombia. Y esto lo demostró esta serie a cabalidad. Por otro lado, ‘Pecados Capitales’ puede mostrar, en pequeños detalles, que los buenos personajes pueden sostener hasta la más enrevesada historia.

-‘Los reencauchados’, ‘La Banda Francotiradores’: Otros dos títulos para resaltar de la sátira televisiva. El primero mostró que nos podemos burlar de nosotros mismos y de la política a través de lo periodístico. El segundo programa, que fue más allá del showbiz, consiguió también hacernos reír por un tiempo breve con sus burlas hacia lo que sucedía en la coyuntura nacional.

-´La tele’, ‘Zoociedad’: Si quiere ver cómo se burlaban de la Colombia de comienzos de los años 90, estos programas son infaltables.

-‘La Vorágine’: Una adaptación que en nada desmereció al magnífico libro de José Eustasio Rivera.

Por ahora, esta es la lista. Si usted, amable lector, tiene alguna sugerencia, puede escribirla a mi cuenta de Twitter, o colocarla en las redes sociales. Le pediría que nos dijera cuál es el programa que omití, y las razones para incluirle.

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