Metrocali alista los requisitos para continuar con las obras de la Terminal Sur del MÍO

Al rechazo de la comunidad se le sumó la falta de un plan para proteger el patrimonio arqueológico.

Por Lina Uribe

Luego de que Metrocali recibiera la orden de suspender las obras de la Terminal Sur del MÍO por parte del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (Icanh), el presidente de la entidad visitó los predios en los que se espera construir dicha terminal para corroborar, en compañía de expertos, que no se está cometiendo ninguna de las fallas indicadas y preparar los documentos solicitados para levantar la suspensión.

De acuerdo con el Icanh, Metrocali carece de un plan de arqueología preventiva para salvaguardar el patrimonio arqueológico que pueda estar en el subsuelo del área que se va a impactar. Dicho de otro modo, en caso de que ahí se encuentren vestigios de poblaciones indígenas o de los negros que habitaban la Hacienda Cañasgordas, deberán entrar a evaluarse los niveles de afectación sobre ese patrimonio y decidir si se construye o no la Terminal.

Parece que las cosas no han salido muy bien con este proyecto: después de tres años de espera para que le adjudicaran los lotes, Metrocali encontró en la comunidad de la Urbanización Lili otro gran detractor. Y esta semana, como si fuera poco, el Icanh ordenó frenar las obras hasta que no se presenten y sean aprobados los planes sobre la preservación del patrimonio.

“Hicimos un recorrido por el área donde se ha proyectado la obra de la Terminal Sur. Como ya lo había señalado el Icanh en Bogotá, es necesario adelantar el programa de arqueología preventiva antes del inicio de las obras. De la visita quedó un acta donde Metrocali se compromete a desarrollar este programa y ello implica no adelantar ningún tipo de intervención en la zona. (…) Tomamos nota de unos jarillones y una zanja que es reciente y que Metrocali los atribuye a otra firma”, dijo Luis Francisco López, investigador del grupo de arqueología del Icanh que estuvo en la visita al terreno.

Un problema ambiental

El principal motivo que ha hecho que los habitantes del Valle del Lili se opongan a la construcción de este terminal es el humedal El Cortijo, pulmón de la zona en el que habitan más de 80 especies de fauna y 27 de flora, y que quedaría destruido tras las obras. En pro del humedal, miembros de esta comunidad llevan más de dos meses de protesta pacífica y reuniones con la administración municipal para que se busquen otras alternativas que mejoren el transporte en la ciudad, pero que no afecten la naturaleza.

“El humedal ya tuvo unas intervenciones: le hicieron dos jarillones que lo rodean. Que hayan sido de Metrocali nos es indiferente porque estamos hablando es de la protección ambiental. Con las obras de la Terminal Sur le quieren hacer otro jarillón que lo destruiría por completo. No estamos hablando de que no hagan esta terminal sino de que la hagan pero no allí. En el corredor Cali – Jamundí hay muchos lotes extensos que se pueden utilizar”, explicó Ricardo Rincón, líder de la Urbanización Lili.

Ante esto, el presidente de Metrocali, Nicolás Orejuela, hizo énfasis en que el humedal no sufrirá ningún daño y que, por el contrario, se unirán esfuerzos para su conservación. Entre los proyectos paralelos está construir un megaparque y un CAI ambiental con el fin de preservar esas 6,3 hectáreas de bosque seco tropical.

“Estamos seguros de que el humedal, sumado con la obra de la Terminal Sur, será un punto de conectividad y hará parte del desarrollo urbano que va a tener nuestra ciudad. No dudo de que esta va a ser una obra importante y, a nivel medioambiental, es una posibilidad que sea la misma entidad en compañía de la comunidad que se encargue de proteger estos entornos”, dijo Orejuela.

El requerimiento

A partir del 1 de septiembre, fecha en la que fue emitida la resolución en la que el Icahn ordenaba frenar las obras de la Terminal Sur, empezaron a correr los 10 días hábiles que tiene Metrocali para presentar un informe detallado y un registro de las intervenciones civiles que se han realizado hasta ahora en la zona, además de toda la información sobre las generalidades, plan de obras del proyecto, licencias, registros y autorizaciones para la construcción.

Para que se levante la suspensión, la empresa de transporte masivo deberá contar con la aprobación del plan para proteger el patrimonio arqueológico que solicita el Icanh e iniciar su implementación. El instituto se toma 15 días hábiles para evaluar dicho plan y otros 15 para aprobar las medidas de manejo.

“Tenemos una ruta de trabajo para que se empiece a implementar, de acuerdo a la normatividad vigente, un programa de arqueología preventiva y se salvaguarde el patrimonio arqueológico que pueda estar en el subsuelo del área impactada por las obras de la Terminal Sur. Hasta ahora hay unas alteraciones del subsuelo, sin embargo no hay evidencia del patrimonio y solamente hasta después de una investigación de prospección arqueológica se logrará determinar realmente la potencialidad del área”, puntualizó Freddy Rodríguez, antropólogo contratado por Metrocali.

La comunidad no se rinde

Ricardo Rincón, quien ha liderado las acciones en contra de la construcción de la Terminal, asegura que la comunidad seguirá haciendo uso de recursos legales para que esta obra se reubique. “Nosotros ya interpusimos la acción popular, pero vamos a proponer otras en contra de la CVC por los permisos que dio sin tener el previo estudio arqueológico preventivo. Le pedimos a Metrocali y a la Alcaldía que se pongan la mano en el corazón: este humedal no tiene precio”, dijo.

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