La lectura retumba en la Bogotá rural durante la cuarentena

La Red Distrital de Bibliotecas Públicas (BibloRed) puso en marcha la estrategia de lectura en dos veredas de la capital el pasado 30 de marzo.

Por Ginna R. Sánchez

Aunque la consigna es quedarnos en casa, las condiciones no son las mismas para todos. La lectura retumba en la Bogotá rural durante la cuarentena. 

El camino para que la educación no pare en zonas rurales ha sido un reto enorme para los diferentes actores, desde los estudiantes, hasta los profesores y padres de familia.  Es un escenario que supone otros caminos, ajenos a los de la tecnología, para que niños y adolescentes no dejen de aprender.

Teniendo en cuenta este panorama, BibloRed lidera una de las estrategias para llevar lectura a los hogares desde que inició la cuarentena. De lunes a sábado, a las 8:00 a.m., los habitantes de la vereda Pasquilla, ubicada en Ciudad Bolívar, escuchan lecturas, música y enseñanzas en los parlantes que se usan para dar anuncios comunales. Mientras tanto, los campesinos de Sumapaz reciben a las 5:00 p.m, un audio en su WhatsApp con una lectura para que se reúnan en familia a escucharlo.

Esta iniciativa se llama Voces de Familia y nace como una oferta para los usuarios de las bibliotecas público escolares de Sumapaz y Pasquilla de BibloRed en época de cuarentena.

"Hemos compartido reflexiones, expresiones literarias, relatos, cuentos, cantos, trabalenguas, afianzando el respecto y sentido de pertenencia por nuestro territorio e identidad campesina", contó Freddy Alba, campesino de la localidad 19.

Sea por el parlante o directamente por Whatsapp, los usuarios que frecuentan las dos bibliotecas rurales reciben a diario lecturas, recomendaciones literarias, retos para distraerse, adivinanzas y más.

Los estudiantes que no cuentan con equipos tecnológicos también piden asesoría telefónica para hacer sus tareas. Los funcionarios de la Red les envían imágenes o incluso hacen dictados para que su proceso educativo siga recibiendo el apoyo que se entregaba en la biblioteca antes del aislamiento.

Aprendizaje mutuo y continuo

La estrategia inició en un grupo privado de funcionarios de BibloRed en el que se compartían lecturas solo con la intención de entregar sus palabras a otros en la distancia. El 30 de marzo esos audios se compartieron por primera vez con los campesinos de la zona rural de Bogotá y pocos días después ellos mismos se convirtieron en los protagonistas enviando sus propias lecturas.

"La idea es que la estrategia se pueda llevar a otros lugares con poca conectividad, tanto en la Bogotá urbana como rural. Para eso es muy posible que necesitemos aliados, de hecho, con las bibliotecas de Pasquilla y Sumapaz hay un convenio que BibloRed tiene con la Secretaría de Educación, y que hace que la administración sea conjunta", contó Rafael Tamayo, gerente de BibloRed.

En la actualidad, Vielsa Marroquín y Nirza Morales, encargadas de coordinar estas bibliotecas público escolares, reciben a diario audios y videos de lectura e historias de la comunidad campesina.

"Ha sido todo un reto territorial de innovación y de aprendizaje continuo, ya que se debe contextualizar las estrategias propuestas para esta nueva etapa de trabajo en casa, a un territorio rural, que cuenta con un mínimo de conexión a Internet, pues la mayoría de las familias campesinas no tienen un acceso constante, sino que lo hacen a través de sus celulares", retrató Vielsa Marroquín, Coordinadora de la biblioteca ubicada en Pasquilla.

 

 

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