La lucha sin fin de los vendedores informales

Esta vez se tomaron las calles de Engativá para exigirle al Distrito respeto por su trabajo y alternativas reales

Por Publimetro Colombia

La recuperación del espacio público ha sido una de las premisas de la administración del alcalde Enrique Peñalosa. Sin embargo, la duda que queda en el ambiente es ¿a qué costo?.  Por supuesto, para algunos vendedores informales ha sido el más alto y todo porque aseguran que el Distrito no ha respetado su trabajo.

Esta vez el turno para protestar se lo tomaron los más de 3500 vendedores ambulantes que hay  en la localidad de Engativá. Desde muy temprano salieron a la calle para exigirle al Distrito respeto por su trabajo y que les presenten propuestas reales para dejar lo que por años ha sido el sustento de sus familias.

“La verdad es que el Ipes se convirtió en una bolsa de empleo porque lo que ofrecen es un engaño. A muchos nos dicen que por dejar la hoja de vida allá esa es la solución y entramos a hacer parte de las estadísticas. Tenemos varios compañeros que han asistido a las ruedas de negocios y uno de los trabajos que ofrecen es vender sim cards en la calle. Es decir, retiran al vendedor informal, le quitan su chaza, pero sí lo dejan vender en la calle a las multinacionales y eso es absurdo. Las otros ofertas son de vigilantes, entonces los ponen a hacer un curso y tenemos personas esperando hace cinco meses y nada que les sale empleo. El otro es para servicios varios, pero imagínese una señora de 65 años ganándose un mínimo lavando pisos”, comentó a PUBLIMETRO Laura Munévar, líder los vendedores ambulantes en Engativá.

Casi hasta medio día protestaron varios vendedores quienes finalmente se reunieron con la alcaldesa local, Ángela Ortiz, para llegar a un acuerdo. Sin embargo, Munévar comentó que si bien quedó abierta la posibilidad de unas mesas de concertación no les dieron fecha y tampoco les aseguraron que los operativos se detendrían hasta llegar a un acuerdo: “Estamos pidiendo que se respete la sentencia de la Corte Constitucional de valer  el debido proceso, que nos hagan un censo real con entidades competentes, que se abran las mesas de concertación y que nos den ofertas viables, reales. Una de las sentencias dice que antes de hacer los desalojos se deben presentar estudios para ofrecerle alternativas iguales o superiores a la que tiene el vendedor en este momento. Eso lo estamos esperando”.

Ahora bien, la alcaldesa Ortiz aseguró que en medio de los desalojos no le están quitando los productos a los vendedores ambulantes y que se les han dado todas las garantías.

Por su parte, el Ipes aseguró a este medio que ha caracterizado a 12.201 vendedores informales en Bogotá, es decir, se les abordó para ofrecerles alguna alternativa comercial, previo a la jornada de intervención para la recuperación del espacio público, de esos 5691 vendedores han aceptado alguna de las ofertas. Aseguraron que se han realizado cinco pactos por el empleo con la multinacional Eulen Colombia, Atalaya One, Segurity, vigilancia Santafereña, Recaudo Bogotá y Conecta, con el propósito de ampliar la oferta institucional para los vendedores informales.

Por lo pronto, la sombra de las protestas persigue al alcalde Peñalosa que si bien se la ha jugado por esta población, sus esfuerzos no han sido suficientes y por toda la ciudad se huele el inconformismo que los dueños de las chazas tienen. “Es tanto el odio de Peñalosa, que dijo que preferiría tener 100 delincuentes en la calle que un vendedor informal. El alcalde nos está dando duro, no nos quiere en la calle, pero tampoco nos da soluciones reales”, puntualizó Munévar.

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