La ciencia busca salvar la biodiversidad del río Bogotá

Investigadores colombianos buscan recuperar la importante biodiversidad del afluente capitalino a través de la repoblación de especies en peligro y la protección de aves nativas.

Por Publimetro

La fauna y flora del río Bogotá están en peligro latente debido a la contaminación del afluente capitalino mientras las autoridades distritales y nacionales dan pasos lentos hacia la recuperación de este importante cuerpo de agua en el centro del país.

Es por eso que un grupo de investigadores de la Universidad Nacional y la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales (UDCA) trabajan unidos para devolverle al río la variedad de flora y fauna que tuvo hace años. Actualmente están trabajando para que el único bagre de las altas regiones colombianas vuelva a recorrer el río Bogotá. El animal ha venido desapareciendo producto de la contaminación del afluente.

Solitario, silencioso y amante de la tranquilidad, así describen los científicos al Eremophilus mutisii, mejor conocido como el ‘Capitán de la Sabana de Bogotá’, pez nativo de Cundinamarca que se ha perdido en la memoria de los colombianos, especialmente en la de los habitantes de la región.

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Este bagre del altiplano cundiboyasence que, según el estudio, solía ser el principal alimento de los pobladores de los municipios de Suesca, Fúquene, Guasca, Tominé y La Copa, está en peligro de extinción por culpa de la contaminación de las aguas del río Bogotá y sus afluentes.

El proyecto, que se inició hace dos años, tuvo dos grandes frentes. El primero, consistió en el estudio genético de cinco poblaciones identificadas para determinar si son iguales o no; y el segundo, que se desarrolla en conjunto con Miguel Ángel Landinez, docente de la Universidad Nacional, consistió en generar un programa de repoblamiento que incluyó la reproducción en cautiverio de la especie en los laboratorios.

Para iniciar la reproducción en cautiverio, los investigadores eligieron a los peces aptos para la reproducción y luego 5000 embriones de estos peces se incubaron en espacios propicios para su buen crecimiento, finalmente el 60% de esos embriones nació y crecen en condiciones especiales para su óptimo desarrollo.

Ahora la investigación se enfoca en recuperar la especie y devolverla a su ambiente natural, el río Bogotá, por lo que se trabaja en lograr una producción en cautiverio con fines de conservación, pero además esperan generar conciencia, pues no se puede intentar salvar a la especie de su extinción mientras las industrias y la población siguen contaminando las fuentes de agua.  

Se calcula que en poco menos de tres meses, cuando se tenga una muestra considerable de las crías recién nacidas, se entregarán los peces a las autoridades competentes y con esto se espera presentar de nuevo esta especie a la comunidad.

Protección a más de 30 especies de aves en vía de extinción que habitan en el río

Los científicos también evaluaron 18 puntos del río Bogotá, desde su nacimiento en Villapinzón hasta el puente de la Virgen en la vía Suba-Cota, y encontraron gran variedad de aves acuáticas; cerca 30 especies como la Tingua o Gallareta Moteada, especie críticamente amenazada en el país; el Pato Canadiense o Cerceta Aliazul, migratoria norteamericana; y Mosqueritos Guardarríos. Este hallazgo resalta la importancia del río para la conservación de animales y vegetación.

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En el estudio también se determinó que todos los puntos seleccionados para el muestreo se encontró presencia de metales pesados estudiados con mayores niveles de plomo y mercurio en los municipios con mayor presencia de industria lo que compromete la preservación de la vida en las riberas del afluente.

“Estos resultados son claves para la conservación de la biodiversidad colombiana, llaman la atención sobre la posibilidad de ecoturismo y alertan sobre esta fuente de agua que provee al acueducto de la ciudad de Bogotá en la planta de Tibitoc, la cual se está viendo afectada por la creciente contaminación”, dijo Loreta Rosselli, docente de la U.D.C.A.

Los resultados de esta investigación son pertinentes para que las obras que se realicen en el río no afecten la vegetación acuática y la avifauna que depende de ella, y para que se restaure con vegetación nativa leñosa su ronda, mejorando las poblaciones de las aves con mayor prioridad de conservación y consolidando una conectividad ecológica a nivel regional.

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