Cinco cosas buenas que usted puede hacer por Bogotá

Por PAULA MONROY PUBLIMETRO

Caótica, infeliz y estresante es como muchos definirían a la Bogotá en la que vivimos, porque en realidad es difícil llegar al final de la jornada sin estar con los pelos de punta por diversas situaciones.

En el pasado, publicamos una nota sobre aspectos que lo hacen un mal bogotano, pero pensamos que puede ser más efectivo voltear el asunto y ponernos propositivos; así que consultamos algunos expertos para que usted se enteré que podría hacer para mejorar la ciudad.

1.        Aprenda a compartir

La concejal del Partido Verde, María Fernanda Rojas, cree que debemos entender que a diario nos movemos en la ciudad más de 8 millones de personas, por lo que aprender a convivir entre nosotros nos beneficia a todos.

Rojas nos da dos consejos para que la convivencia sea un poco mejor en la ciudad, “ensaye, cuando va manejando cederle el paso a los ciclistas y peatones que van a cruzar. Hoy en día cuando eso pasa se sorprenden, pero podemos hacer que sea una costumbre bogotana”. Y, “no se parquee en los andenes ni en una vía donde está prohibido hacerlo. Esta simple práctica de sentido común ayudaría mucho a mejorar la seguridad de los peatones y el tráfico de los vehículos”.

En resumen para la cabildante, cada persona puede hacer pequeñas acciones que cambiarán esa forma en la que nos relacionamos con el otro. Y es que, quién no se alegra cuando le ceden el paso o puede caminar con tranquilidad por el andén sin tener que evadir obstáculos.  

2.        ¡Preocúpese por el agua!

Por su parte, Hector Herrera, coordinador de la Red de Justicia Ambiental y asesor de AIDA -Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente-, considera que los bogotanos debemos estar alerta en el cuidado del agua, el recurso vital. Y por tanto, como compromiso individual tenemos que cuidar y reducir su consumo, al igual que estar informados sobre qué está ocurriendo con los páramos, que nos suplen de este servicio.

“En Bogotá no cuidamos lo suficiente nuestra agua, porque somos afortunados de tener tres páramos que nos dotan de agua dulce. Pero São Paulo, tiene una gran sequía y en ciudades como Los Ángeles y Lima conservan mejor este recurso hídrico porque para ellos es muy limitado”, añade el experto ambiental.

De hecho, la posición de Herrera no es muy descabellada, pues según un especial del Banco de la República “Agua: un patrimonio que circula de mano en mano”, se necesitan 2.500 litros de agua para producir 500 gramos de queso, 70 para una manzana y 840 para una jarra de café. Y eso sin contar que el cuerpo humano está compuesto entre un 55% y 78% de agua; imagínese entonces, lo mal que estaríamos y estarán las futuras generaciones si no la cuidamos.

En cuanto a los páramos, Herrera explica que al velar por su bienestar, mirando sí hay algún proyecto que los pueda dañar, es una buena acción que mejoraría la ciudad. Cabe resaltar que Bogotá tiene tres fuentes principales de agua, Chingaza, Sumapaz y Cruz Verde. Aunque ninguno está en peligro por desabastecimiento, ya se escuchan voces de preocupación porque en el páramo Cruz Verde se adelanta un proyecto de minería que puede amenazar el ecosistema.

3.        Muévase de otra manera

Cada vez más, diferentes organizaciones promueven el uso de la bicicleta sobre el servicio público o el carro particular. Diego Ospina, fundador y gerente de la comunidad Mejor en Bici, considera que lo mejor que se puede hacer por la ciudad es usar bicicleta pues contribuye positivamente en el humor de la persona y en la movilidad de la ciudad, haciendo a sus habitantes más consientes.

Ospina especifica que si usted se transporta en bicicleta, “su corazón va a bombear más sangre, por lo que mejora su salud y además se va a sentir más optimista que aquellos que van en un trancón en otros medios como carro privado”.

A nivel personal, el promotor de la bicicleta también dice que usted logrará autónomía en sus tiempos, pues no va a depender de la movilidad de otros vehículos. “En este momento voy en mi bicicleta tranquilo y avanzo más que los carros”, expresa Ospina.  

Por su parte, el concejal Diego García, de la Alianza Verde, dice que ya se ha comprobado que la ciudad está saturada en tráfico y no puede transportar a una persona por vehículo particular, por lo que él también propone que los bogotanos “se muevan de otra manera” y utilicen bicicleta o caminen para llegar a sus destinos.

4.        Sea tolerante

Diego Ospina, recomienda a las personas que ya se movilizan en bicicleta, que eviten ser contagiadas de esa agresividad con la que actúan los usuarios de Transmilenio y otros servicios públicos. Por ejemplo, cree que los ciclistas son intolerantes con los peatones, cuando estos se atraviesan por las ciclorutas, “muchas veces ellos no saben que van mal porque no las utilizan”, afirma Ospina.

Matilde del colectivo la Gran Rodada, considera que lo que podríamos hacer es, “tener la iniciativa de educar y la disposición para aprender de los demás dejando los egos a un lado un poco y aceptando los errores tanto propios, como ajenos”.

Para el colectivo de la Universidad del Rosario, Animal UR, “hemos perdido como ciudadanos la posibilidad de reconocer al otro en toda su existencia”. Y por eso, solo nos preocupados por mejorar nuestras propias condiciones y cumplir nuestros intereses, pero “es importante   pensar en el otro, que está en una situación parecida a la nuestra, también tiene afán y está corriendo”, explican desde la organización.  

5.        Adopte un parque

Según el IDRD –Instituto Distrital de Recreación y Deporte-, Bogotá tiene cerca de 5.250 parques habilitados para usos recreativos, sin embargo muchos están en detrimento debido al vandalismo y la baja apropiación de los ciudadanos. El concejal García, propone que cada persona reconozca cuál es el parque de su barrio, se preocupe por usarlo bien y no permita que otros lo dañen. Es una acción que parece simple pero que mejoraría sustancialmente la ciudad.

Por ejemplo, si cada persona recoge las necesidades de su mascota, el principal agente de problemas entre vecinos, los demás estarán más tranquilos caminando y los niños podrán jugar sin ningún problema en el parque.

De igual forma, García considera que las personas deberían mantener con vida los jardines y antejardines de sus casas y hacer huertas familiares en estos. Pues eso contribuiría no solo en que las zonas se vean mejor estéticamente sino que ayudaría al ambiente.

En resumen, adoptar un parque y cuidar los jardines, pueden simplificarse en que tengamos sentido de pertenencia por la ciudad. “Tenemos que entender que Bogotá es nuestra y es un bien común. Pensamos que simplemente es algo público y por eso no la respetamos, botamos basura y nos colamos porque no nos apropiamos de lo que nos pertenece”, explican los activistas de Animal UR.

En conclusión, para los expertos consultados esta ciudad es nuestra y de miles de personas más, por eso debemos entender al otro e intentar no ser tan rudos. De la misma forma, para ellos es importante cuidar a Bogotá y los recursos que nos brinda. Y para usted, ¿qué acciones positivas podemos hacer por Bogotá?

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