El señor de los libros

Historia. El conductor de un camión recolector de basura lleva más de 15 años salvando libros

Por Publimetro Colombia

Una casa blanca enclavada en las montañas del suroriente de Bogotá, donde las calles a medio pavimentar pintan las empinadas subidas, los precipicios y las bajadas que sirven de límite de la ciudad y dan paso a una ruralidad casi desconocida; se mimetiza entre sus vecinas con su fachada adornada con frases literarias, las cuales sirven de preámbulo a la magia encerrada tras su portón: el poder del libro.

Su entrada denota que un inquilino diferente habita el interior. Un timbre tímido y afónico emite la alerta de un visitante curioso que no espera hallar en el laberinto de su interior un mundo paralelo, donde las estanterías de libros eclipsan los rayos de sol que se filtran por las ventanas enrejadas.

Su olor, el primer sentido que se sorprende al dar un paso sobre el piso de mármol negro, de inmediato transporta a la memoria a un espacio de cultura y enseñanza. Ese aroma de libro añejo llena de mística el hogar en el que José Alberto Gutiérrez y su esposa, Luz Mery Gutiérrez, cimentaron las bases de una familia que hoy se compone de tres hijos y una sobrina, todos fieles guardianes de los más de diez mil ejemplares que adornan los muros de la casa y también voceadores de una causa que implora por el apoyo para seguir creciendo. 

Pero lo curioso y extraño de esta magia proviene de la misma basura que a diario botan los bogotanos.

José Alberto lleva 20 de sus 49 años de vida conduciendo los camiones recolectores. Un día de 1998, cuando recorría de madrugada las calles del sector de Bolivia Real, cerca de la calle 80, en el occidente de la ciudad, este conductor decidió bajar para ayudar a enganchar los contenedores de los conjuntos residenciales sin pensar que se encontraría con lo que sería luego su pasión. En una caja halló la obra ‘Ana Karenina’, del novelista ruso León Tolstói. Al tomar el libro en sus manos brotaron los recuerdos de cuando su madre le leía las fábulas, los cuentos y poemas de Rafael Pombo. De inmediato entendió que la basura no era el sitio donde debían estar los libros y asumió su papel: recolector de cultura perdida en los botes de lo que la sociedad bogotana desecha.

“Un día me llegaron unas cartillas que mi madre me solía leer cuando era pequeño. Eso fue lo que hizo que yo les cogiera amor a la lectura y a los libros. Y todo eso terminó en esta gran biblioteca que hoy llena casi los dos pisos de mi casa”, explicó José, quien aclaró que los libros que recoge nunca están rodeados de basura, sino que los halla siempre en bolsas o cajas de cartón.

En medio de sus miles de tesoros literarios pueden encontrarse las enciclopedias de Salvat, textos esotéricos, literatura francesa y estadounidense, y hasta un Corán, que guarda con recelo como uno de sus más grandes descubrimientos, al lado de un texto que recopila fotos de Santander llamado ‘Al común, tierra de comuneros’, que tiene una dedicatoria original manuscrita dirigida al periodista Hernán Peláez Restrepo.

Su alma de buen lector y apasionado por rehabilitar libros lo llevó, incluso, a ser un bibliotecario empírico, pues las estanterías de su hogar tienen debidamente organizados más de diez mil textos, que puede encontrar en cuestión de segundos con solo mencionarle el título o el autor.

Hoy, este hombre suministra libros a 20 bibliotecas, la mayoría en Bogotá, y centra su esfuerzo porque el legado reciba el apoyo de alguna empresa que le facilite medios para movilizar los cientos de libros que a diario entran y salen de su hogar.

También pretende organizar una ‘librotón’, para la cual necesita una gran bodega a donde puedan llegar los bogotanos a donar aquellos textos y revistas que ya no usen y así poder llevarlos a las bibliotecas que surte en los sectores de Juan Rey, Sumapaz, San Cristóbal, Ciudad Bolívar y en los municipios de Une y Pasca, (Cundinamarca), La Pedrera (Amazonas) y Riosucio (Chocó), entre otros.

Gabriel Murillo/ editor noticias @gaboyoyo11

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo