Entrevista a Pablo Furgiuele, jefe de seguridad de la FIA

El jefe de Seguridad Vial de la FIA para América Latina asegura que casi el 90% de los accidentes de tránsito podrían prevenirse si se condujera con inteligencia y cumpliendo las normas existentes.

Por Publimetro Colombia

Paola Rojas Camacho/ paola.rojas@publimetro.co.
 
Si hay algo que Pablo Furgiuele tiene claro es que para conducir un auto se necesita más que una licencia. A bordo de su Volkswagen Golf este argentino de 38 años trata de seguir paso a paso el manual del buen conductor.  No en vano es el jefe de Seguridad Vial de la Federation Internationale de L’Automobile, FIA, en América Latina. 
 
En realidad, es toda una autoridad en la materia. No sólo ha recorrido los países de la región buscando incentivar el buen comportamiento tanto de conductores como de peatones, sino que es un convencido de que la accidentalidad vial sólo podrá reducirse con educación. 
 
De visita por Colombia, Furgiuele insistió en que el problema es cultural y que para manejar sólo hay que saber “usar la cabeza”.
 
¿Cómo está Colombia en materia de accidentalidad?
 
Realmente no muy lejos del promedio del resto de países de la región. La tasa que se maneja es de unos 15 muertos por cada cien mil habitantes. Algo parecido a lo que ocurre en Chile o Argentina.
 
¿En qué radica el problema? ¿No están funcionando las campañas de sensibilización?
 
No se trata de las campañas. La publicidad ayuda, pero la solución está en un cambio de mentalidad. Es increíble, pero a nivel de Latinoamérica las coincidencias son muchas. Es notable el incremento del parque vehicular y al mismo tiempo la falta de previsión de las autoridades a la hora de organizar la ciudad.
 
Es algo contradictorio. Se promueve la compra de carro, pero no hay espacio para tantos…
 
Totalmente, es increíble ver cómo por los medios se promociona el uso de carro particular, con unas cuotas baratísimas, pero al mismo tiempo las ciudades carecen de calles adecuadas y un transporte público eficiente.
 
 ¿Es como promover el caos dentro de las ciudades?
 
Tal cual. Cuando arrancan los procesos de urbanización nadie piensa en que hay que educar a la ciudadanía para afrontar los cambios. Las ciudades han ido creciendo a un ritmo acelerado y no es fácil entender que por donde antes pasaban caballos, ahora pasan carros y motos. 
 
¿Podemos decir que tener carro es más un tema comercial que de responsabilidad?
 
Por supuesto. Mira, en países desarrollados para sacar una licencia hay que pagar unos buenos dólares y además pasar con éxito varios meses de capacitación y de examen teórico-práctico. Acá, en América Latina, entras y sales con tu permiso, porque conducir se reduce a la cuestión de un carné.
 
¿Cuál podría ser la solución para este problema?
 
Definitivamente la educación es la raíz de todo cambio cultural. Si cambia la cultura disminuirán los riesgos. Los resultados no se verán a corto plazo, pero sí podemos estar seguros de que en unas cuantas generaciones los niveles de accidentes reducirán significativamente.
 
El año pasado fue aprobado un proyecto de ley que ordena enseñar educación vial en los colegios, desde pre-escolar. ¿Es esta una buena medida?
 
Esa es la tendencia en todos los países de la región. Si más Gobiernos lograran vincular la obligatoriedad de la educación vial desde la primera infancia, las cosas cambiarían rápidamente.
 
¿En cuántos años podríamos ver los resultados?
 
Hay que empezar ahora para ver los frutos en unos diez o quince años. Naciones Unidas, preocupada por el alto nivel de accidentalidad en el mundo, puso como plazo el 2020 para pasar de 1.300 millones de muertos en accidentes a cinco millones.
 
¿Y mientras tanto qué?
 
Todos tenemos derechos a transitar, el problema es cómo. Las pautas están, las leyes están, hay es que cumplirlas y no hay quién las haga cumplir. 
 
¿Entonces también hay responsabilidad de los organismos gubernamentales?
 
Claro, porque vemos que hay muchas campañas, pero no hay un compromiso real por mejorar las condiciones de movilidad. No hay calles adecuadas, ni puentes o medios de transporte eficaces. Ahí está parte del error. Sin embargo, la mayor responsabilidad, sin duda, recae sobre el conductor y el peatón, ya que las causas de accidentes son siempre producto del descuido.
 
¿Siendo así, podemos decir que los accidentes se podrían prevenir, ya que son casi todos errores humanos?
 
Por supuesto que sí. Más del 90% de los hechos podrían evitarse, si cumplimos las normas de tránsito, respetamos los niveles de velocidad permitidos, cruzamos por las zonas adecuadas, usamos el cinturón de seguridad e incluso si velamos porque nuestro carro esté funcionando adecuadamente. Es muy sencillo, sólo cuestión de cabeza.
 
¿Qué hay del mito que dice que las mujeres no son diestras con el volante?
 
No es cuestión de género. Las mujeres son mucho más precavidas a la hora de manejar. Está físicamente comprobado que la velocidad cambia la reacción frente al volante, es casi una cuestión de virilidad, porque el timón da poder y las actitudes cambian, sobre todo a los hombres. 

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