Las imágenes del espacio nos muestran a un plácido planeta Tierra que flota tranquilo mientras gira sobre su eje y alrededor del sol.
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Nada más lejos de la realidad.
"Más bien se parece a una persona borracha", le dice a BBC Mundo Surendra Adhikari, investigador del Laboratorio de Propulsión de la NASA (JPL por sus siglas en inglés).
La Tierra es como una gigantesca pelota de béisbol que rota a 1.700 kilómetros por hora y le da la vuelta al sol a unos 107.000 kilómetros por hora.
Y no lo hace de manera perfecta. Es como si a esa pelota le pegaras una pequeña piedra, lo cual haría que la pelota comience a bambolearse sobre su eje y gire con un movimiento mucho menos, digamos, elegante.
A esa desviación se le llama "movimiento polar".
Las mediciones hechas durante el siglo XX muestran que cada año la Tierra se desvió cerca de 10 centímetros de su eje de rotación, es decir, en 100 años se desvió unos 100 metros.
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Pero, ¿qué causa el movimiento polar?
En un reciente estudio, por primera vez Adhikari y sus colegas lograron identificar tres factores que hacen que la tierra de tambalee mientras gira, como si estuviera ebria.
El "rebote glacial"
Algunas investigaciones anteriores ya habían mostrado que el rebote glacial contribuye al movimiento polar.
Una manera fácil de entender el rebote polar es pensar en cómo se hunde un colchón cuando alguien se sienta sobre él.