El debate que ha permitido recobrar las fachadas patrimoniales del centro de Barranquilla

Vendedores en el espacio público luego de varias negociaciones lograron llegar a un acuerdo para que la Secretaría de Control Urbano los reubique y normalice sus condiciones.

Por Lina Robles

Por primera vez en más de 30 años la fachada del Banco Dugand, uno de los edificios emblemáticos del centro de Barranquilla y un Bien de Interés Cultural de la nación, pudo verse de nuevo despejada ante la mirada deslumbrada de las miles de personas que pasan por allí diariamente. Los transeúntes, desde esta semana, pueden apreciar su estilo republicano de los años 20, cumpliendo 100 años de haber sido comenzado a construir, por el arquitecto jamaiquino Leslie Arbouin. Durante décadas el edificio no podía observarse en tu totalidad, debido a la ocupación irregular de más de 120 vendedores estacionarios en el sector.

“Esto es un hecho histórico poder ver este bello edificio de nuevo y que los barranquilleros recuperen la hermosura de sus monumentos. Recuerdo que desde muy niño no lo veía así”, dijo PUBLIMETRO, Elver Santiago, de 70 años y uno de los muchos compradores que llegan al centro para adquirir sus productos.

La calle 32 entre carreras 42b y 43 del centro histórico comenzaron un proceso de obras, por parte de la Secretaría de Infraestructura, que realizará el reparcheo de la calle y 120 vendedores que se encontraban ocupando el espacio público desde la calle 41 hasta la calle 45 fueron reubicados.

“Lo primero que hicimos fue caminar el centro y encontramos que la calle 32 tiene un valor patrimonial inmenso”, contó Lizette Bermejo, secretaria de Control Urbano y Espacio Público.

El conflicto

Con los vendedores la secretaria de Control Urbano y Espacio Público realizó varias jornadas pedagógicas para hacer una notificación en cada caso del procedimiento de reubicación que iban a desarrollar espacio público. El viernes de la semana comenzó el proceso de relocalización y la mayoría de los ocupantes se retiraron con mutuo acuerdo de las partes con las respectivas actas del proceso, pero algunos tenían sus reclamos.

“La jornada ha sido bastante extensa en los operativos de recuperación del espacio público porque algunos vendedores se han quedado por fuera y sin el reconocimiento de sus derechos, pero logramos que la administración revise nuevamente la situación de algunos casos específicos. A las personas vulnerables deben resarcir sus derechos y eso es lo que logramos con la administración”, afirmó Joaquín Cervantes Rojano, presidente de Asovendedores, quien representa a 30 comerciantes.

De estos 120 vendedores en la zona, 43 fueron ubicados en los puestos de peatonalización, de conformidad con la actividad económica, con actividades afines, como artesanías, relojería y confecciones y los vendedores restantes dedicados a la comercialización de frutas y verduras fueron organizados en el mercado La Magola.

Un total de 18 personas no contaron con el derecho constituido para estar en el espacio público y actualmente estas personas están defiendo sus derechos y reclamos ante la Inspección Urbana.

“Hubo un desconocimiento de la administración de turno de los derechos constitucionales y nos sentimos abusados con cuatro agremiados, porque los alcaldes no pueden desalojar a los vendedores sino reubicarlos, siempre y cuando estén en mejores condiciones. Estamos discutiendo que no fueron ubicados en sitios adecuados para ganarse el mínimo vital”, afirmó a este medio Heriberto Correa, representante de la Asociación de Vendedores Estacionarios y Ambulantes de Barranquilla, quien defiende a cuatro comerciantes.

¿Qué pasará con ‘El químico’?

Uno de los casos que suscitó controversia fue el de ‘El químico’ un popular puesto de fritos y guarapo del centro, que fue uno de los reubicados, después de estar más de 20 años laborando en ese lugar, la secretaria de Control Urbano y Espacio Público expuso su caso.

“Su actividad económica creció tanto que él ya tenía seis puntos más. Él tiene su local y como extensión de su negocio, tenía seis puestos más en el espacio público, con unos empleados a quienes remuneraba. Luego pensamos que él tiene la capacidad económica para formalizarse”, señaló Bermejo.

El caso de ‘El químico’ está actualmente siendo analizado para su reubicación en la calle que estará dedicada a la gastronomía en el centro de la ciudad.

“La administración aduce que ´El químico’ es un empresario y nosotros manifestamos, que aunque la persona haya adquirido propiedades y elevado su nivel de vida, de acuerdo a la actividad que ha venido realizando, no quiere decir que se le puede condenar sino que la administración debe reconocerle y acompañar al empresario en un proceso de formalización y no satanizarlo. Hay que agradecer que ha generado empleos directos y ocho personas se están quedando sin empleo”, detalló el presidente de Asovendedores.

Los acuerdos

Después de varias negociaciones la secretaria de Control Urbano y Espacio Público acordó con los vendedores recibir en la administración las quejas de las personas en condiciones de vulnerabilidad para su protección en el derecho a la igualdad y al trabajo, que algunos perdieron al reubicarse, como parte de su formalización.

“Si el vendedor quedó sin empleo estamos abiertos a que venga a Control Urbano y exponga su caso y acá lo ayudaremos a buscar un capital semilla para que emprenda su propio negocio”, aseguró Bermejo.

Los planes

El edificio monumento nacional del Banco Dugand fue adquirido por un privado  y actualmente comenzó un proceso de renovación interna del inmueble, la reconstrucción y pintura de la fachada.

“El dueño del predio quiere que el banco sea restaurado con el mismo esplendor que tuvo en los años 20, con la madera original, los pisos, los techos y que recupere su valor arquitectónico. Queremos que la gente se vuelva a enamorar del centro de Barranquilla”, explicó Angelo Cianci, gerente del Centro Histórico.

Los propietarios del inmueble anunciaron que desean convertir el edificio en un centro de moda y diseño dónde nació la Arenosa.

La calle del carbón con sabor

También se abrirá un espacio en el centro histórico, cerca a la Plaza de San Nicolás, para que cocineras y matronas tradicionales reciban a comensales para degustar de la mejor gastronomía local.

“Queremos que ellas atiendan a sus clientes regulares del centro y a nuevos consumidores, pero con unas condiciones distintas, con unas cocinas en óptimo estado, de acuerdo con la ley, con el manejo de combustibles y carbón en el espacio público, con la seguridad necesarias para su uso”, comentó Bermejo.

El edificio Volpe, otra emblemática edificación de la ciudad, será convertido en un centro comercial donde estarán relocalizadas personas que se encuentran tanto en el Paseo Bolívar, como en la calle 36 y otros puntos del centro para que puedan distribuir y comercializar sus productos formalmente.

En cuanto a las mejoras en el aseo del centro histórico se están revisando los horarios de la recolección de basuras que realiza Triple A, para determinar cuáles son los momentos ideales para mantener el centro de la ciudad limpio y se crearán estrategias con la Oficina de Cultura Ciudadana y Barranquilla Verde para hacer pedagogía con los comerciantes y los barranquilleros.

“Queremos que los barranquilleros recorran y paseen por el centro usando el espacio público que ha sido liberado”, concluyó Cianci.

La frase: “Lo primero que hicimos fue caminar el centro y encontramos que la calle 32 tiene un valor patrimonial inmenso”, Lizette Bermejo, secretaria de Control Urbano y Espacio Público.

La cifra: 120 vendedores estacionarios en el espacio público fueron reubicados.

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