“Se ha avanzado en infraestructura pero falta por trabajar en lo social”: Rafael Sánchez Anillo, candidato a la Alcaldía de Barranquilla

PUBLIMETRO habló para su especial de Elecciones 2019 con el candidato a la Alcaldía de Barranquilla, Rafael Sánchez Anillo. Es profesor universitario, abogado y magíster en Educación. Fue exsecretario de educación del Distrito y exconcejal de la ciudad.

Por Lina Robles

Usted fue el único candidato que se enfrentó a Alejandro Char hace cuatro años ¿Qué opina de la administración del alcalde durante su mandato en la ciudad?

Hay que reconocer las obras que se han hecho en estos doce años de gobierno manejados por Cambio Radical y la casa Char donde se ha visto un cambio de ciudad dejando una urbe muy hermosa. Una ciudad que tiene un Malecón, una mirada al río, una avenida al río, parques, pasos, caminos para la salud, construcción de megacolegios y vías. Si Dios me da la oportunidad de llegar a la Alcaldía hay que continuar con ese estilo de obras y la ciudad tiene que seguir en el progreso. Pero a pesar de que se ha invertido mucho en infraestructura física, hoy hay una crisis social en la ciudad por el número de homicidios que tenemos, que son 40 homicidios por cada mil habitantes en Barranquilla, por lo cual la ciudad se convierte en una de las más peligrosas. Tenemos una informalidad que sobrepasa el 60 por ciento y una generación de pandillas permanentes en los barrios. Hay unos temas en los cuáles se ha rajado el alcalde como con el tema de las localidades. Hoy no se está desarrollando el Fondo de Desarrollo Local y eso me parece sumamente delicado para la democracia, porque por ley y por la Constitución le corresponde a estos entes territoriales, en cinco localidades, ejecutar un presupuesto en los recursos de libre destinación de cada localidad y no se está haciendo. Esto depende del alcalde con un compromiso muy serio con los ediles de la ciudad.

¿Cómo espera solucionar la problemática de Electricaribe en su aspiración a la Alcaldía?

Electricaribe está generando una problemática que coloca a Barranquilla en un sitio de desventaja en cuanto a competitividad. Muchas empresas están pensando en irse de la ciudad. Este es un tema que no depende del alcalde, no depende del Concejo ni de la comunidad, depende de los congresistas, senadores y representantes a la Cámara que deben exigirle al ministro de Minas y Energía y al presidente Duque en dar una solución definitiva. Insisto, como se está discutiendo, en una nueva ley de regiones, donde sea la oportunidad para que el gobierno del Atlántico con otros departamentos como Sucre, Magdalena, Bolívar, La Guajira, César y Córdoba podamos tomar la decisión y solucionemos este problema de la energía. El centralismo nos está haciendo mucho daño en las decisiones en cuanto a servicios públicos. Deseo proponer una Secretaría de Servicios Públicos para manejar esos recursos. Propongo gratuidad en los servicios en estrato uno y dos en el caso de agua, alcantarillado, aseo y en energía. Vamos a proteger al usuario del abuso por el que está siendo sometido.

¿Qué opina del tema educativo en Barranquilla y qué haría con la problemática de la Universidad del Atlántico?

Ese es uno de mis puntos fundamentales en mi programa de Gobierno como exsecretario de Educación es garantizar la educación a los 9 mil jóvenes que terminan en los colegios de bachillerato del Distrito, porque de lo contrario lo que tenemos son unas cárceles con una sobredimensión poblacional, con un índice en pandillas y grupos al margen de la ley muy alto.  El Distrito está en deuda en hacerle aportes a la Universidad del Atlántico porque el 60 por ciento de sus estudiantes son de Barranquilla. Yo soy docente de la universidad. Vamos a pedirle al Consejo Superior que así como se ha construido una sede a Sabanalarga y a Suan solicitar que en el sur de Barranquilla se construya una sede universitaria para atender a dos mil estudiantes. Tomar la sede del ITSA en el sector de la Plaza de la Paz y unir dos sedes más para atender a más estudiantes. Combinar carreras técnicas con tecnológicas. Tomar el ITSA y abrir carreras universitarias virtuales para el que está en casa discapacitado pueda capacitarse. Abrir esos megacolegios en las tardes, noches y fines de semana para que sean escenarios de capacitación. Los jóvenes me dicen en el sur que “necesitamos oportunidades” porque a pesar de que se ha avanzado en infraestructura falta mucho por trabajar en lo social. Traer a los venezolanos, traer a los exguerrilleros que firmaron la paz y muchos están aquí en la ciudad y quieren educarse.

¿Cómo manejaría el tema del éxodo venezolano en Barranquilla?

Parto de la tesis de Simón Bolívar quien decía que la Gran Colombia era una sola. Pienso que estos países Colombia, Perú, Ecuador y Venezuela en donde somos hermanos de ese sueño bolivariano, de Nariño, de Santander, de Mutis. Recordemos que en los años setenta y ochenta Colombia vivió una crisis y Venezuela nos tomó la mano. Como alcalde de Barranquilla vamos a darles la mano a los venezolanos. Recibo llamadas de líderes que están atendiendo la situación de muchos venezolanos y me dicen “es que no lo pueden operar”, “no lo quieren atender”, los rechazan en los entes de atención en salud y en materia educativa también. Yo creo que hay darle todo ese calor, ese recibimiento, ese cariño y ese amor que nos caracteriza como seres del Caribe. El tema es humano de niños, mujeres y hombres que necesitan atención en salud, que es un tema constitucional, que rompe todos los límites.

¿De qué forma trabajaría por mejorar la seguridad en la ciudad?

La seguridad está así en la actualidad porque se ha preferido invertir un ochenta por ciento en infraestructura en la ciudad y se ha dejado un 20 por ciento para la construcción de una sociedad diferente. Siempre he dicho que Barranquilla desde una foto se ve muy hermosa y próspera, con ese río y con ese mar. Pero cuando llegamos a la familia, encontramos unas situaciones muy complicadas. En el hogar encontramos una crisis en valores, en formación, en oportunidades por parte del estado. La verdadera paz comienza desde la familia, desde el joven, desde las oportunidades. Mirar si podemos construir un hospital mental porque hay más de cuatro mil jóvenes esperando en el hospital Cari de Barranquilla para el tratamiento contra las drogas y construir nuevos escenarios de atención para los jóvenes.

La frase: "El centralismo nos está haciendo mucho daño en las decisiones en cuanto a servicios públicos".

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