Así fue el desfalco que están investigando en la empresa de servicios Triple A en Barranquilla

Entes de control señalan que directivos se habrían robado más de 329 mil millones de pesos. La polémica sobre el caso fue revivida en el debate del senador Jorge Robledo en el Congreso este martes.

Por Lina Robles

El pasado martes el senador Jorge Robledo hizo ante el Congreso de República unas graves denuncias públicas relacionadas con el desfalco y otras irregularidades de la empresa de servicios públicos Triple A, que operaba en Barranquilla y que ahora está intervenida por el Estado.

Robledo calificó de “enorme” el robo que se produjo en la operadora del servicio de agua, aseo y alcantarillado por parte de sus directivos y aseguró que hubo “gravísimas las irregularidades” encontradas allí tras las diversas investigaciones que la Fiscalía y la Procuraduría han realizado.

El monto del desfalco suma un total de superaría 329 mil millones de pesos, una cifra cercana a lo que el distrito de Barranquilla recauda anualmente por el impuesto predial, que en 2018 fue de 357.600 millones de pesos o el gasto equivalente a lo que se gastaría en una consulta electoral en el país.

Historia fallida de la EPM en Barraquilla

A partir de 1960 se crearon las Empresas Públicas Municipales de Barranquilla y durante décadas fue decretado su cierre por varias emergencias sanitarias en la calidad del agua que prestaba a sus contribuyentes y que causaron graves enfermedades en niños incluyendo epidemias de gastroenteritis. Eso sin contar los numerosos pliegos de peticiones de sus trabajadores, quienes sufrieron por la continua falta de recursos para el pago de la nómina, según registró el Diario El Caribe en varios informes publicados en la década de los noventa, que actualmente reposan en el Archivo del Atlántico.

La crisis en la empresa fue tal en manos de los dirigentes locales que tras varias peticiones del entonces presidente César Gaviria la comunidad exigía su privatización y que finalmente llegó desde España.

Operación Lezo

Varias investigaciones de medios españoles y colombianos que comenzaron en 2016 destaparon cómo la empresa Ibérica Canal de Isabel II, y a su filial Inassa dueña de Triple A, a través de sus dirigentes, vinculados en Los Papeles de Panamá en varias empresas of shore en Hong Kong, se habrían adueñado del negocio del agua en Barranquilla.

Edmundo Rodríguez Sobrino, presidente de la Junta Directiva de Triple A, fue destituido de su cargo debido a una decisión tomada en España por la presidenta regional de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, casa matriz dueña de un 67,9 por ciento de la compañía.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, además pidió en 2016 que el gerente de Triple A, Ramón Navarro, también implicado con empresas en el bufete Mossack Fonseca fuera investigado.

A raíz de la controversia Ramón Navarro Pereira gerente de Triple A presentó renuncia a su cargo en Barranquilla en octubre de 2016. Solo hasta marzo de 2018 Navarro fue capturado por el CTI en el norte de Barranquilla como presunto responsable de los delitos de enriquecimiento ilícito de particulares, en concurso heterogéneo con administración desleal y falsedad en documento privado. Actualmente Navarro se encuentra en detención domiciliaria en la capital del Atlántico.

Según la Fiscalía desde el año 2000 los directivos de la entidad estuvieron “saqueando” los dineros públicos de la empresa con supuestos contratos de asesoría técnica con los cuáles se habrían pagado doscientos treinta y seis mil ochocientos cincuenta y tres millones setecientos noventa y seis mil cinco pesos 236.853`796.005, al cierre de agosto del año 2018, superaría los  329 mil millones de pesos.

En abril del año pasado el exgerente de la Triple A, Ramón Navarro ofreció reparar al Distrito de Barranquilla, al tiempo que la empresa se constituyó como víctima dentro del proceso por la multimillonaria defraudación. Aun cuando Navarro aceptó que se apropió de 27.000 millones de pesos esta negociación de reparación todavía no se ha formalizado.

Las denuncias de Robledo

En el debate de este martes en el Congreso, el senador Robledo señaló como una “grave falta” que la empresa Triple A no haya tenido un auditor y que el revisor fiscal contratado “contara con amplias falencias de conocimiento de la empresa, falta de idoneidad en sus funciones además no mantuvo un manual de contratación claro”.

Detalló una serie de contratos irregulares por la suma 99 mil millones de pesos en servicios que pudo haber realizado la Triple A pero que beneficiaron a terceros.

Advirtió de pagos a socios clase B por “otros conceptos distintos a dividendos” por un valor de 285 millones de pesos del 2003 al 2018. “Hubo un clientelismo y cruce de favores”, expuso.

Sobre el contrato de aseo de la empresa, que era una de sus misiones como organización, reveló que estaba concesionado también a un tercero a nombre William Vélez desde 1994 y que después no se hizo una debida licitación.

¿Qué dice la comunidad?

Robledo explicó que Triple A goza de una credibilidad en Barranquilla describiéndola como una “mitología” del consumidor en torno a la empresa y los servicios que presta. No obstante reconoció que el cubrimiento mejoró en el servicio de agua potable y calidad del agua está en los estándares ideales de consumo.

Sin embargo advirtió que “Barranquilla tiene la segunda agua más cara de Colombia. A los barranquilleros les aumentaron las tarifas de los servicios públicos muy por encima de su capacidad de pago, 11% la tarifa anual del agua y el alcantarillado el 10%. El buen servicio no solo es agua limpia, sino también precio justo”.

El senador del Polo denunció que la pérdida del agua potable tratada es de un 50 por ciento por fugas, lo que equivale 18 metros cúbicos por suscriptor y que no existe un manejo eficiente de las aguas servidas. “Los desechos del alcantarillado van a terminar al mar y a la ciénaga de Mallorquín”, evidenció.

Robledo afirmó que además la empresa había recibido subsidios del Estado desde 1996 por un monto de “415 mil millones de pesos y de 2010 a 2018 por una cifra de más de 298 mil millones de pesos que Inassa capitalizó”.

Recordó que el Distrito Barranquilla era dueño 100 por ciento de las acciones de la empresa en 1994 y hoy tiene el 14.5 por ciento e Inassa posee el 82 por ciento del control de la compañía.

¿Qué hizo el Distrito?

Robledo hizo un recuento desde la década de los años noventa con el auge de las privatizaciones que llegó en el mandato presidencial de Cesar Gaviria.

Los exalcaldes de Barranquilla como Édgar George  en el periodo de 1995 a 1997, creó nuevo tipo de acción de socio operador entregando esta concesión a Aguas de Barcelona, contrato que siguió con la Alcaldía de Bernardo Hoyos de 1998 al 2000 y que el mandatario Guillermo Hoenigsberg del 2004 al 2006 demandó, periodo que no terminó porque estuvo demandado, pero la siguiente administración de Alejandro Char continuó hasta 2019.

La solución

El senador Robledo finalizó su debate proponiendo que el negocio del agua y el aseo actualmente intervenido por el Estado regrese a los barranquilleros como una empresa pública y advirtió de las responsabilidades políticas que tuvieron los sucesivos alcaldes de la ciudad en el desfalco a los consumidores.

“El alcalde de Barranquilla Alejandro Char ha sido miembro de la junta directiva de la Triple A. Lo mismo Elsa Noguera, exalcaldesa de Barranquilla. ¿Qué hicieron para evitar el saqueo de la Triple A?”, preguntó.

El alcalde Alejandro Char estuvo invitado al debate pero no asistió a la sesión del Congreso. Robledo en la audiencia afirmó que el mandatario contestó un cuestionario sobre el caso que había sido recibido, pero las respuestas a estas preguntas no fueron leídas durante la reunión.

 

 

La frase:  "El buen servicio no solo es agua limpia, sino también precio justo", senador Jorge Robledo.

La cifra: "14, 5 por ciento de Triple A pertenece al Distrito de Barranquilla mientras 82 por ciento está manos de Inassa".

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