Pese a su destrucción y abandono los bolardos ‘butifarra’ se niegan a desaparecer de Barrio Abajo

El Distrito anunció que serán reconstruidos. Al menos 20 bolardos se han desprendido.

Por Lina Robles

Rotos, agrietados, desprendidos e intervenidos por varios artistas plásticos y urbanos, los famosos bolardos ‘butifarra’ o también llamados ‘bolitas de uñita’, se niegan a desaparecer pese al debate de la comunidad de Barrio Abajo en Barranquilla.

“Los mismos conductores los han chocado porque las bolas estas no les permiten dar la vuelta donde ellos quieren. Muchos quieren destruirlos pero creo que ya se han convertido en otro atractivo turístico del barrio”, dijo Marco Morales, residente del sector a PUBLIMETRO.

De las 238 esferas que fueron inauguradas con bombos y platillos en 2014, por lo menos 20 de ellas han sido destruidas y 32 se encuentran a punto de colapsar, por lo que la comunidad clama por su reconstrucción.

Historia de los bolardos

En 2013 bajo la administración de Elsa Noguera fue anunciada la ampliación de la carrera 54, una de las principales entradas a la Casa del Carnaval y al sector de barrio Abajo y Montecristo. El proyecto sería el inicio de una renovación urbana de este lugar turístico en la ciudad, que actualmente comprende el parque Cristo Rey, el bulevar Joe Arroyo, la canalización del arroyo de La María y la construcción del Estadio de Béisbol de Édgar Rentería.

Sin embargo, cuando se dio la apertura de la carrera en 2014, la imaginación del pueblo barranquillero, sumada al color gris de los bolardos, se unieron para que fueran bautizados como ‘las butifarras’, generando cientos de comentarios y memes en redes sociales.

“Al principio a la gente no le gustó la forma de los bolardos, pero ya después nos hemos ido acostumbrado, porque igual son necesarios para acordonar la vía, que antes no era respetada por nadie”, señaló John Parra, líder comunal del sector.

Intervenciones artísticas

En forma muy creativa desde 2015 comenzaron las intervenciones a estas estructuras. Las artistas plásticas de Bellas Artes, Gisella De La Hoz y Carolina Berdugo, llevaron cargado en hombros la figura del personaje del video juego Pac-man, elaborada en cartón paja y madera, con su hambrienta boca abierta y lo dispusieron al principio de la fila de bolardos como dispuesto a comerse hasta la última esfera de concreto con su glotón apetito.

La intervención del Pac-man se hizo viral en redes sociales de la ciudad pese a que sus creadoras “temían” que la policía las detuviera por este uso del espacio público.

Las modificaciones a los separadores no quedaron allí, en noviembre de 2016, la creativa familia Parra, quienes son reconocidos en el Carnaval por disfrazarse de la Vecindad del Chavo del 8 y cuya casa está al frente de las esferas, también las pintaron con los rostros de los personajes de programa cómico mexicano, como La Chilindrina, Don Ramón y la Bruja del 71, entre otros.

De allí en adelante estos mobiliarios han sido pintados como balones de fútbol para la época de las eliminatorias de la Selección Colombia, también han sido dibujadas como bolas de billar, les han puesto ojos inquisidores y desde agosto de este año, un artista anónimo utilizó aerosoles para hacer una serie de rostros en ellas, al estilo de emoticones con expresiones de amor, desesperación y risa.

El último y curioso incidente, que ocurrió con uno de estos separadores, fue cuando en septiembre de este año, se viralizó un video en el que un carro tuvo que esquivar a una de estas esferas que al desprenderse rodó, cual bola de nieve, cuesta abajo de la carrera 54, un hecho que generó cientos de burlas y críticas en redes sociales.

¿Qué dice la comunidad?

Sin embargo, pese al ingenio creativo de aquellos que los han embellecido a través de varios trazos y coloridas pinturas, 20 han sido desprendidos y otros se están cayendo a pedazos bajo la mirada atenta de la comunidad.

“La falta de  mantenimiento y el hecho que las bolas solo están sostenidas por tres varillas de acero ha permitido que la gente las desinstale, sumado a que los conductores continuamente se estrellan con ellas”, señaló Marina Contreras, vecina del sector.

La comunidad de barrio Abajo y Montecristo exigen que el Distrito realice periódicamente trabajos de reconstrucción en la zona y revise el estado de este bien público de estos sectores.

Anuncian su restauración

La secretaría de Infraestructura del Distrito anunció que durante el primer semestre de 2018, los bolardos serán restaurados, como parte de las obras de embellecimiento, previas a la inauguración del Estadio de Édgar Rentería, antes de los Juegos de Centroamericanos y del Caribe, en el mes de julio.

“Sabemos que conductores irresponsables han chocado contra los bolardos y es por ello que trabajaremos este próximo semestre para devolver los que hacen falta y reconstruirlos restantes”, concluyó, el secretario de Infraestructura, Rafael Lafont.

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