Un juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento en centro carcelario contra Hugo Fernando Silva Soto, el principal sospechoso de asesinar a su expareja, Karen Cecilia Avendaño, y a su hijo de apenas 10 meses. El caso, que fue atendido inicialmente la madrugada del 12 de diciembre de 2025 como un accidente de tránsito en las inmediaciones del Jardín Botánico de Bogotá, dio un giro radical. Los dictámenes del Instituto Nacional de Medicina Legal confirmaron que ambas víctimas sufrieron agresiones mortales antes del supuesto impacto del vehículo.
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Los paramédicos que llegaron a la calle 63 encontraron un Volkswagen gris oscuro estrellado contra un árbol sobre el separador vial. Al interior ya se encontraban sin vida la mujer de 35 años y el menor, mientras que el señalado agresor fingía estar inconsciente en el asiento del copiloto a la espera de ser trasladado a la Clínica Colombia.
Sin embargo, las heridas no correspondían a un siniestro vial. La Fiscalía General de la Nación detalló en su expediente que todo se trató de una elaborada fachada para evadir a la justicia. Según el ente acusador: “La investigación dirigida por la Fiscalía General de la Nación con ocasión de la muerte de una mujer y su hijo de 10 meses... permitió obtener elementos materiales probatorios que dan cuenta de un doble homicidio que habría sido perpetrado por el padre del menor de edad”.
Los análisis del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) revelaron que Karen Cecilia Avendaño presentaba una herida letal en el cuello provocada con un arma cortopunzante. Respecto al bebé, los forenses registraron múltiples lesiones severas, catalogadas como compatibles con una agitación violenta de su cuerpo (conocida médicamente como síndrome del bebé zarandeado), ocurridas mucho antes de que el carro subiera al andén.
La escalofriante alteración de la escena
Las muestras biológicas recuperadas y el seguimiento de las cámaras de seguridad permitieron trazar la línea de tiempo real. El material probatorio apunta a que el hombre recogió a la mujer en el sector de Villa Luz. La Fiscalía detallo el caso y como fue la evidencia en la que “videos de cámaras de seguridad, muestras biológicas recuperadas en el automotor y otras evidencias dan cuenta de que el hombre recogió y trasladó a la mujer... Con el niño en el carro la mamá se percató que estaba muerto y reclamó airadamente, por lo que su acompañante presuntamente la atacó con un cuchillo”.
La Fiscalía documentó que el presunto homicida limpió los rastros de sangre, desapareció elementos clave, chocó el automóvil intencionalmente para simular la colisión y, en un detalle que causó profunda indignación en la ciudad, arrastró el cadáver de su expareja hasta la silla del conductor para responsabilizarla de la tragedia.
La identidad de las víctimas y del victimario fue confirmada en exclusiva por Noticias Caracol durante las recientes audiencias de imputación. Ante la contundencia de las pruebas recolectadas, un fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional Bogotá le imputó los delitos de feminicidio agravado y homicidio agravado, sumados a la alteración, ocultamiento y destrucción de elemento material probatorio. El procesado no aceptó los cargos y permanecerá recluido en un centro penitenciario mientras la justicia avanza hacia una inminente condena.
