Roma, 17 nov (EFE).- La película "Marfa Girl", dirigida por Larry Clark, ganó hoy el premio "Marco Aurelio de Oro" en la VII edición del Festival Internacional de Cine de Roma, en la que se impuso a otras doce cintas que competían en la sección oficial.

El estadounidense Larry Clark -director de películas como la polémica "Kids"- retrata en "Marfa Girl" el frágil equilibrio de Marfa, una localidad tejana próxima a México en la que conviven la comunidad blanca local, los descendientes de los inmigrantes mexicanos, un grupo de artistas y los policías de frontera.

Según reconoció el propio Clark en la entrega de premios, la idea surgió cuando vio pasar a un joven que hacía "skate" con su novia por las calles de Marfa y se interesó por contar el gran "desencuentro de culturas" de una localidad de menos de 2.000 habitantes marcada por el conflicto fronterizo.

Esa imagen le empujó a plasmar la vida de los adolescentes de Marfa en una cinta donde estos jóvenes exploran el universo de las drogas y el sexo sometidos a la omnipresente presencia de la autoridad, representada en la ficción y en la realidad por la policía de frontera estadounidense, con sede en Marfa.

La cinta, protagonizada por los actores Adam Mediano, Drake Burnette, Jeremy St.James, Mary Farley y Mercedes Maxwell -algunos de ellos no profesionales, como el protagonista, Adam- tuvo una recepción desigual en su estreno en el festival italiano.

En su intervención en Roma, el cineasta de 69 años reivindicó la grabación en digital frente a los "nostálgicos del 35 mm" y desdeñó a la industria cinematográfica.

"Todos los que tienen menos de 30 años ven películas en el ordenador y en formato digital", dijo el antiguo fotógrafo, que anunció que el proyecto podrá verse en "streaming" desde su web personal.

Clark dedicó además el "Marco Aurelio de Oro" a Adam Mediano, que no pudo acudir a la ceremonia en Roma porque responsables de su colegio no le habían dado el permiso correspondiente, según hizo saber el cineasta.

Y es que, tal y como relató el norteamericano, en Marfa los adolescentes viven sometidos aún al castigo corporal en la escuela y los menores de edad deben regresar a sus casas al anochecer por el toque de queda.

Lo más llamativo de la ceremonia de premios fueron los abucheos recibidos por la actriz italiana Isabella Ferrari, que ganó el premio a la Mejor Actriz de la sección oficial por su papel en "E la chiamano estate", que escandalizó a parte de la crítica en su presentación dentro del festival capitolino.

En su discurso ante el público, el director de la cinta, Paolo Franchi agradeció la "valentía" del jurado, de Rosellini y del productor, al apostar por su proyecto, y se mostró "orgulloso" de haberlo llevado adelante "sin la televisión, de una manera distinta".

El cineasta italiano Claudio Giovannesi fue largamente aplaudido cuando subió a recoger el Premio Especial del Jurado y el premio Opera Prima e Seconda por "Alí ha gli occhi azzurri", protagonizada por un joven italiano de origen egipcio que busca su identidad.

En su discurso de agradecimiento, Giovannesi expresó su deseo de que el Gobierno que salga de las urnas en la próxima primavera "reconozca la nacionalidad italiana a todos los hijos de extranjeros porque son una riqueza".

El jurado de esta edición concedió el premio al Mejor Actor para Jérémie Elkaim, protagonista de la francesa "Main dans la main", mientras que la intérprete Marilyne Fontaine se llevó el premio a la mejor Actriz Revelación.

Esta ceremonia de premios puso punto y final a una edición del festival romano en la que muchas de las películas presentadas en la sección oficial tuvieron un recibimiento polémico por el público.

Sofía Diezma

Roma, 17 nov (EFE).- La comedia española "Una pistola en cada mano", del director catalán Cesc Gay, fue la encargada de cerrar el Festival de Cine de Roma en el que, durante una semana, los asistentes a esta fiesta del cine han podido asistir a estrenos y ruedas de prensa de películas realizadas en todo el mundo.

La producción española puso el punto y final a ocho días intensos para los directores, productores, actores y periodistas que desde el pasado viernes 9 han acudido a las salas del festival en la capital italiana.

En una entrevista concedida a Efe, Cesc Gay explicó que se trata "de una comedia sobre los hombres" desde una perspectiva un poco "cruel e irónica" y que, al idearla, pensó en una cinta con "escenas intensas de 20 minutos" basadas en "diálogos" y "encuentros inesperados" entre hombres y mujeres.

"Nos conocíamos, éramos amigos y teníamos ganas de trabajar juntos", dijo Gay aludiendo al reparto que participó en la grabación, entre los que están los actores Ricardo Darín, Jordi Mollà, Cayetana Guillén Cuervo, Javier Cámara o Leonor Watling.

Entre las particularidades de la película, el cineasta de 45 años señaló que se había grabado en Barcelona de "forma fragmentada" a lo largo de meses y que los actores no conocían el texto de los demás.

Por su parte, la actriz española Cayetana Guillén Cuervo dijo a Efe que le pareció "un lujo" grabar con los actores y describió a Cesc Gay como el "creador de universos pequeños" y de "radiografías generacionales" de la sociedad española actual.

"Siempre me veo reflejada en sus pelis y me parecía un regalo estar dentro de una de ellas", declaró la también presentadora, que cree que este trabajo refleja "con ironía" la tendencia de los chicos a "no hablar las cosas" porque "les agobian".

Para el actor Jordi Mollà la película cuenta, desde la perspectiva del director, las incertidumbres y los problemas de muchos hombres a partir de los cuarenta en su relación con las mujeres y con el mundo.

"Me atrajo el mundo de Cesc, los diálogos", refirió el catalán.

También estuvo en Roma presentando la película la actriz y cantante Leonor Watling, que confesó que se había tenido "mucha libertad" en el rodaje y que le hubiera gustado interpretar a todos los personajes

"Lo más bonito de trabajar son Cesc son los ensayos y los millones de sutilezas que mete en cada frase", concluyó.

"Una pistola en cada mano" explora el mundo de las relaciones entre hombres y mujeres a través de pequeños diálogos rebosantes de humor y de ironía en los que los protagonistas cuestionan los clichés de la sociedad contemporánea.