Al recorrer una ciudad como Bogotá es común que ocurran ciertos accidentes que le pueden arruinar el día a una mujer: desde un vestido al que se le dañó la cremallera, hasta un tacón roto, estos pequeños percances pueden volverse la peor pesadilla para una dama. Aquí les damos algunos consejos para tener un “salvavidas” siempre a la mano.
Hilo y aguja
No. No tiene usted que ser costurera de profesión para cargar a diario con un hilo y una aguja. Si se desplaza en medios de transporte como el bus o el Transmilenio, no podrá evadir los empujones. Tanto “roce social” puede ocasionarle más de una mala pasada. Para evitar que tenga que pasar todo el día cubriéndose el roto de su falda, procure incluir en su cartera uno de esos kits de costura que regalan en los hoteles, así estará preparada en caso de que su vestimenta falle, bien sea por el ajetreo de la vida diaria o por esos kilitos de más que a veces pasan dolorosa factura.
Cinta microporo o curitas
No hace falta que usted sea un emo amateur para tener que lidiar de vez en cuando con cortadas. Las hojas de papel, los aretes, los broches, pueden constituir peligrosas armas cortopunzantes. Además, si usted es una de las mujeres que utiliza zapatos tipo baleta, sabrá que si no recurre a estos elementos de primeros auxilios lo más probable es que la fricción termine por sacarle una tremenda ampolla, que la hará querer caminar en pantuflas el resto del mes.
Una lima o navaja pequeña
Toda mujer carga una scout interior que la impulsa a estar “siempre lista”. Por eso son tantas las que cargan una pequeña navaja con lima que, de paso, saca el McGyver que llevan dentro. Y es que si necesita cortar un hilo de su camiseta sin descoserla por completo, o si le hace falta limarse una uña que por esos misterios de la vida se le rompió, esta herramienta le puede salvar el día. Además, en la universidad o en la oficina siempre habrá alguien desesperando en busca de unas tijeras para abrir algo y usted puede ser la heroína de la situación.
Esmalte
Si en definitiva ignoró el consejo anterior (el de cargar siempre una lima), y si por eso se le rompió una uña que desgarró sus medias veladas, su única solución es el esmalte transparente. Esto evitará que termine su día en calidad de clon de Gloria Trevi. Ahora, si es alérgica al esmalte, cuando necesite utilizar medias veladas cargue entonces unas de repuesto, sobre todo si utiliza el transporte público. Es bien conocido el poder magnético que sobre las mujeres ejercen las esquinas o las puntas afiladas.
Estefanía Reyes C
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