Comparada con el 2012, por lo menos hablando de grandes estrellas, la alfombra roja de los premios que galardonan por voto popular a lo más destacado en televisión, mejoraron considerablemente. La extravagancia, ostentosa y bufonesca, parece haber quedado atrás y la inspiración conceptual, fuera de lugar, por lo menos para la ocasión, se redujo a unas pocas celebridades.

Eso sí, no todo es una maravilla. Parece ser que la silueta ‘sirena’, popularizada  por Sofía Vergara en todas las entregas de premios, se apoderó irremediablemente de nuestra farándula. Muy pocas actrices y presentadoras se arriesgaron a mostrar algo distinto que sus curvas y brillo, brillo, puro brillo.

La  “piedrería” (variación vocal del término pedrería que se instauró en plena alfombra  roja), escarcha y lentejuelas que predominaron en los concursos de belleza de la década de 1980, fueron un  lugar común de la noche. ¿Acaso es desconocido que el hecho de verse elegante no implica lucir fastuoso en el sentido más trillado de la palabra?

Veamos a las mejores vestidas: Julieth Restrepo, Sylvana Gómez,  Lina Tejeiro y Kimberly Reyes, demostraron que se puede impactar en una alfombra roja sin necesidad de mostrar una prenda resplandeciendo en exceso. El atuendo de la actriz barranquillera es el destacado en estos premios. Se arriesgó, cambió radicalmente de propuesta (hay que recordar que el año pasado recordaba mucho a J-Lo) y logró resaltar sus atributos sin caer en obviedades.

Por su parte, Sylvana Gómez y Julieth Restrepo, recordaron que 'ser elegante' no implica verse mayor, ni mostrar lo evidente. Alejandra Azcarate pudo lucir imponente con su diseño de Andrés Pajón, lástima que el color no le favorecía y el contraste con dorado no ayudaban. Se echa de menos  su estilo del año pasado.

 La actriz Lina Tejeiro lució un sobrio vestido de Carolina Herrera, con un magnífico color. Le restaron puntos el maquillaje y el ajuste de su silueta, algo que se vio peligrosamente en su escote. Por otro lado, Julieta Piñeres, demuestra que tiene estilo con su vestido rojo, aunque los cortes de la parte trasera sobraron.

Indudablemente hubo desaciertos de estilo. Belky Arizala pudo jugar con el dorado de su vestido (un color que le queda muy bien), al usar una propuesta más entendible que la que vimos en 2012. Rememoró los años 70 de forma literal y  nunca se entendió por qué utilizó los dos sobrantes de tela laterales.

Carolina López pudo haber aprovechado su bonita cabellera para tener un look elegante que concordara con su edad. Sin embargo, se hizo un peinado que la hizo verse mayor. Y su vestido fue una interpretación desconcertante de la tendencia primaveral: Flores azules desperdigadas, contrastadas con nude, que no hicieron que la actriz se viese impactante.

En la galería de la parte superior, encontrarán las descripciones de cada look.