En los últimos tiempos la Universidad Javeriana ha multiplicado sus metros cuadrados de área construida de manera muy significativa, en particular en el flanco sur, que desde hace un par de décadas pareciera estar continuamente en obra.

El campus de la universidad, ubicado entre la carrera Séptima y la Avenida Circunvalar, y la calle 45 y el costado norte del Parque Nacional, está emplazado en las estribaciones del cerro El Cable. Desde algunos de esos edificios la vista es excepcional. Ya sea sobre la ciudad hacia el sur y el occidente (y el borde mismo de la sabana), hacia el Parque Nacional y el centro de la ciudad, y hacia los cerros orientales. Desde el cerro de Chapinero y El Cable, que está a sus espaldas, Monserrate y los que le siguen hacia el sur.

Uno de estos edificios es Ático - Centro de Tecnología Mediática, que desde sus terrazas con vista al Parque Nacional y el centro de la ciudad ofrecen un panorama muy verde, matizado por el polvo de ladrillo de las canchas de tenis del Parque Nacional y las fachadas de edificios cercanos y lejanos que dibujan la de nuevo muy cambiante silueta del centro de la ciudad.

Eduardo Arias.

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Más al oriente, y por lo tanto a mayor desnivel de la zona plana de la ciudad, está el edificio Fernando Barón, que recuerda al sacerdote jesuita que ejerció la rectoría de la Universidad entre 1966 y 1970. En su último piso, el séptimo, cuenta con el auditorio Santiago Páramo, otro sacerdote jesuita que vivió entre 1841 y 1915, y quien además fue uno de los más importantes pintores colombianos de su época. Desde la terraza del auditorio la vista también es privilegiada, y más si se tiene la suerte de estar allí en uno de esos atardeceres bogotanos despejados, en que el cielo adquiere colores inusitados que cambian casi que a cada segundo.

El edificio Gabriel Giraldo, una robusta edificación con fachada de ladrillo a la vista, le rinde homenaje a uno de los rectores más queridos de la universidad en sus tiempos recientes. En su último piso, el noveno, funciona una cafetería y desde su terraza se ve el Parque Nacional, el cerro El Cable y varios de los edificios y tejados de Chapinero.

Eduardo Arias.

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La Javeriana es una de las muy pocas universidades de Bogotá por la que es posible circular de manera libre y espontánea por varios de sus edificios (el centro Ático es una de las pocas excepciones de esa regla). Así que si usted algún día se pasa por esos lados no desaproveche la oportunidad de caminar por su muy arborizado, variado, recovecudo y a ratos laberíntico campus, y de asomarse a algunas de sus terrazas. De verdad, vale la pena.

Eduardo Arias.

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