Las antiguas haciendas de la sabana han servido para darles nombre a muchos barrios de la ciudad. Meissen, El Chicó, Santa Bárbara, El Retiro, Contador… Pero también lo han hecho hipódromos y estadios, como La Magdalena y El Campín, y clubes sociales, como el Polo Club y el Country.

Este último le da su nombre a un sector de la ciudad ubicado entre la carrera 15 y la Paralela, y el Parque de El Virrey y la calle 82. Allí funcionó, entre 1927 y 1950, el Country Club, que construyó su club en predios de la hacienda El Retiro. Como consecuencia del desarrollo de la ciudad los socios decidieron trastearse aún más al norte, a unos predios de la hacienda Contador, entre las actuales calles 127 y 134, donde funciona el club desde 1950.

Eduardo Arias.

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En el predio desocupado comenzó a desarrollarse un nuevo barrio a mediados de los años cincuenta. Contemporáneo de varios sectores de La Soledad, Belalcázar y Sears (hoy conocido como Galerías), su arquitectura original se mantuvo casi intacta durante al menos cuatro décadas. Edificios y casas funcionales que, sin ser sobresalientes desde el punto de vista de la arquitectura, hicieron posible un conjunto de un gran valor urbanístico. Y el barrio recibió el nombre de Antiguo Country, para distinguirlo de las nuevas instalaciones de Cedritos.

Hoy día quedan más bien pocos rastros de aquellos tiempos antiguos. Casi todas sus casas o bien desaparecieron, o bien perdieron sus antejardines y se convirtieron en oficinas y locales comerciales. Ahora predominan edificios mucho más modernos, ya no de tres o cuatro sino de ocho pisos. Sin embargo, algo queda. Para comenzar, la sede original de la Clínica del Country, su edificio más emblemático.

Eduardo Arias.

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El espíritu original del barrio se mantiene ante todo, quién lo creyera, en sus dos principales vías arterias, que suelen ser las que más rápido pierden su esencia cuando un barrio cambia de uso y se moderniza. Es allí donde se conservan buena parte de las edificaciones típicas del Antiguo Country. Además, en la esquina del costado norte de la calle 85 con Paralela, y en la siguiente cuadra, están dos de las principales   joyas del barrio: los edificios Triana y Uribe, ambos diseñados por el gran arquitecto Enrique Triana.

Eduardo Arias.

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Esto quizás se deba a que los promotores de vivienda comenzaron a construir donde antes había casas, lo que explica que aún se mantengan en pie varios edificios construidos hace 40 y 50 años. ¿Por cuánto tiempo? Difícil decirlo, y más en estos tiempos en los que la presión inmobiliaria en esa zona de la ciudad, como dicen las señoras, “no respeta prenda” y están cayendo uno tras otros los edificios de cuatro y cinco pisos de los años cincuenta y sesenta. Pero mientras uno de ellos quede en pie, los bogotanos recordaremos los tiempos en los que el Antiguo Country sí era antiguo.

*Las opiniones expresadas por el columnista no representan necesariamente las de PUBLIMETRO Colombia S.A.S.