O al menos no debería. Que quede claro que no le estoy hablando de cuando perdió su virginidad, aunque personalmente nunca he estado de acuerdo con esa expresión según la cual uno “perdió” algo. Quiero pensar que todos ganaron más de lo que pudieron dejar en las sábanas.
Le estoy hablando de la primera faena con un nuevo amante, ese momento incómodo en donde las “ganas”, los nervios o la borrachera le pueden pasar una cuenta de cobro que no le dejará propina.
No nos digamos mentiras, a la hora de sentir pasión hay dos motivantes: o usted le tiene muchas ganas a esa persona, o está tan pasado de copas (o de botellas) que cree que le tiene muchisímas y que, de paso, según su viciada percepción, no hay un ser humano en este mundo que este más “bueno” que su prospecto de amante. Y es que es bien conocido que no hay personas feas, sino falta de licor.
El problema con esos dos potencializadores sexuales es que el primero lo puede hacer llegar directamente a la sobremesa antes de pasar por la entrada y el plato fuerte y con el otro lo más probable es que jamás llegue si quiera al postre.
¿Quién puede decir que quiere que juzguen su desempeño en la cama basados en su primer debut? La respuesta generalizada es nadie, porque cuando usted tiene muchas ganas de poseer a esa diosa que lo trasnocha, el deseo lo puede hacer terminar la carrera más rápido que Usain Bolt, por lo que su amante no sabrá con certeza si usted realmente participó en la competencia.
Eso en el mejor de los casos. En el peor escenario su “mejor amigo” lo dejará botado a causa de los nervios. No, señores. No hay que ser un precoz adolescente para que el nerviosismo lo deje frío, hasta los más experimentados sementales saben que a veces pensar mucho con la cabeza de “arriba”, puede dejar inhabilitada la de “abajo”.
Si usted es de los que se toma sus tragos para relajarse y lograr su conquista, sabrá que con el licor en su sangre podrá alargar su participación en la cama, pero que lo más común es que esa participación no llegue a ninguna meta, óigase bien, del verbo “llegar”. Como buen supresor del sistema nervioso central, el trago no solo puede hacer que usted se despierte al lado de una mujer que diste mucho de la Angelina Jolie que usted creyó llevar a la cama la noche anterior, sino que es muy probable que en sus vaga memoria de los momentos de pasión recuerde que se tuvo que ir a dormir con una jabalina olímpica entre las piernas.
O bien por ser un velocista en el sexo, o bien por ser un boy Scout que ha bebido mucho Red Bull y se encuentra “siempre listo”, todos deberíamos acordar que la primera vez no debe ser un termómetro válido para medir las habilidades en la cama. Al menos demos el beneficio de la duda, como dicen por ahí “a todo hay que darle una segunda oportunidad”.





![[Columna de sexo] La primera vez no cuenta](/_internal/gxml!0/r0dc21o2f3vste5s7ezej9x3a10rp3w$1d8m8ww3biahfwgwsp1bdsp1tywgpp9/Black_flag.jpeg)

![[Un tipo de datos] Millonarios, la ‘bestia negra’ de Alexis García](/_internal/gxml!0/4dntvuhh2yeo4npyb3igdet73odaolf$oi7kvlqf4trp98gonhgnyy3xig7ep6m/ALFREDO-YACELGA.jpeg)
![[Un tipo de datos] Los siete de Wason a Santa Fe](/_internal/gxml!0/4dntvuhh2yeo4npyb3igdet73odaolf$ai9uczkkgi7zqkyqqgdscwk3rw9r7nl/ALFREDO-YACELGA.jpeg)








![[Video] Modelo se quita la ropa mientras enseña física](/_internal/gxml!0/4dntvuhh2yeo4npyb3igdet73odaolf$pw2n74nehlax3bw18wb9mek96nx3riv/kayla-collins.jpeg)





![[Parte 2] Deprimentes imágenes Forever Alone](/_internal/gxml!0/4dntvuhh2yeo4npyb3igdet73odaolf$jxelrikp8zbezo0piobyi43en13hmai/this-is-how-depressing-life-is-if-you-are-forever-alone-47.jpeg)










![[Caricatura] Café con azúcar](/_internal/gxml!0/4dntvuhh2yeo4npyb3igdet73odaolf$6w7h7r3sh98nkaxkdox0666784lq7cr/cafe-con-azucar.jpeg)

![[Concurso] Te invitamos a Ginger & Rosa](/_internal/gxml!0/4dntvuhh2yeo4npyb3igdet73odaolf$opzpjjn2e6um19ztjq0pyr772wqy4pr/GR_AficheDescarga.jpeg)
![[Concurso] Te invitamos a Tabú](/_internal/gxml!0/4dntvuhh2yeo4npyb3igdet73odaolf$c7v7s7ljmv445p1tbdm82bv35wzqo5o/tabu.jpeg)