La frase

"Esta es una situación que se repite con frecuencia en la zona de Arauca, se ha convertido en una norma o costumbre y si alguien no paga simplemente se lo llevan y lo obligan a pagar", Rafael Hernández, director de Fedearroz.

Él es uno de los cuatro arroceros que aproximadamente el 16 de agosto fueron secuestrados en este departamento y luego llevados hasta territorio venezolano.

En la liberación participaron miembros del Comité Internacional de la Cruz Roja (CIRC) y el monseñor Jaime Muñoz Pedrosa, obispo de la Diócesis de Arauca.

Según la Cruz Roja, Sánchez fue valorado por un equipo médico de la organización y confirmó que se encuentra en buen estado de salud.

El lunes el Eln también dejó en libertad al arrocero Ricardo Castellanos, que fue secuestrado en la misma fecha que Sánchez.

Cómo ocurrió el secuestro

A mediados de este mes los familiares de los arroceros denunciaron públicamente que miembros de este grupo guerrillero se habrían llevado hasta la región de Guafitas, en Venezuela, a cuatro hombres.

Al parecer, este secuestro se hizo con fines extorsivos, ya que a sus familiares les pidieron dinero para el rescate.

El gremio de arroceros de Arauca aseguró en su momento que el frente Domingo Laín, del Eln, que opera en esa zona, exige una vacuna de 300.000 pesos por hectárea que usen para la siembra y hasta 600.000 pesos a los arroceros que no son del departamento.

Al conocer la liberación de Sánchez, Isabel Ortigosa, Coordinadora del CICR, dijo a los medios de comunicación que “la toma de rehenes es una infracción del Derecho Internacional Humanitario”, por lo que hizo un llamado a todas las partes en conflicto a “acatar esta normativa y mantener a los civiles al margen de la confrontación”.

El Eln aún no han anunciado cuándo entregarán a los otros dos arroceros o si por lo menos tienen intenciones de hacerlo próximamente.