Colombiana que se respete ha tenido su día de brujas antes del 31 de octubre. Y es que más de uno, con el interés de darse un nuevo aire y cambiar de look ha terminado ‘disfrazado’ y en consecuencia, más que arrepentido por no tomar algunos cuidados básicos.

Basta con caminar por la ciudad para darse cuenta de la oferta tan variada que existe en peluquerías y salones de belleza. Hay para todos los gustos, desde las de barrio, pasando por las de los centros comerciales, hasta las de los famosos que peinan a las reinas. Mejor dicho, es como una heladería, con sabores de todos los colores, en donde queda difícil elegir con tranquilidad la mejor opción para hacerse la popular ‘latoneria y pintura’ personal.

Aunque claro, si toma algunos cuidados, puede elegir un buen sitio (que también hay muchos), donde le garantice calidad, seguridad y belleza. Por eso, si tiene dudas de si ir a ‘donde Jhony’s’, donde ‘Yuli’s’, donde la vecina del barrio ‘Marielas’’ o algún sitio top de belleza aquí le contamos algunas de los posibles riesgos que corre si no elige bien y también algunos consejos para ir a la fija.  

No más los cortes equivocados

La promesa de verse como la modelo de la revista, sumado a la frase alentadora de una peluquera (que parece entrenadora de fútbol), bien ‘entradora’, que le dice que “se va a ver divina mamita”, suma puntos para que esté más cerca de decir, sí, me hago el cambio. Pero tenga cuidado, no deje que cualquiera le corte el pelo y asegúrese que está frente a profesionales que no terminen experimentando con usted.

¡Lejos de mi productos de dudosa calidad!

¿Es la primera vez que ve esa marca en su vida? En decisiones como el cambio de color del pelo, alisado o tratamientos, muy pocas veces se analiza el empaque. No se deje llevar solo por la foto del producto, hay que revisar si cuenta con el registro sanitario para confirmar si es fiable.  

Recuerde, los cosméticos son de uso personal

Así como usted no comparte su cepillo de dientes, la pestañina y demás cosméticos son de uso personal. Además, que las peluquerías cumplan con parámetros mínimos de limpieza y buenas prácticas con los productos, es un indicio que puede confiar en ese lugar.

Siga las instrucciones

Así la vecina peluquera le prometa el cielo y la tierra con su nuevo look, siempre está bien dudar y exigir que se sigan las instrucciones de los productos, que en casos como el de las tinturas, no se pueden mezclar.

Ojo con la cera

En el proceso de ‘latonería y pintura’ la cera es uno de los deberes infaltables cuando se va a una peluquería, pero tampoco es un juego. Cuando se vaya a depilar con cera, tenga cuidado y cerciórese del nivel de temperatura del producto, así como del tiempo de uso, para que no termine con una quemadura difícil de ocultar.