Colombiano que se respete invoca hasta el ‘Indio amazónico’ cuando un resfriado o una intoxicación lo patea y lo tiene en versión zombi. A un lado quedan las recomendaciones del médico y más de uno cuenta con su ‘propio estilo’ para salir de la enfermedad. Y es que la terquedad y la ingenuidad llevan a confiar en los milagritos que curan todos los males, desde un dolor de cabeza, pasando por la obesidad y hasta la impotencia sexual.

Téngalo claro, bajar esos kilitos de más o ser todo un adonis en la cama no resultan de fórmulas mágicas, mucho menos cuando se trata de enfermedades más graves, como el cáncer. Aquí les enumeramos 5 remedios muy colombianos, algunos que por fe o por costumbre funcionan, pero otros a los que hay que tenerles mucho cuidado:

Los no letales

1.      El caldo ‘levanta muertos’

El famoso caldo levanta muertos sirve para el ‘guayabo’, las trasnochadas y hasta para el exceso de trabajo. Validad científica: la fe.

2.      La milagrosa ‘aguepanelita’

En Colombia todo se cura con una agua de panela. Que si le duele la cabeza, agua de panela; que si tiene fiebre, agua de panela con limón; que si está indigestado, agua de panela con jengibre; que si lo dejó la novia… bueno, ¿hasta allá no, cierto?. Validad científica: la costumbre.

3.      La cura del ‘sereno’

El sereno es el Lucifer de las abuelas, de las mamás y de las tías que le dicen a usted que salga bien abrigado para que no le caiga ‘semejante mal’. La cura es simple, no salga, y si sale, abríguese mijito. Validad científica: maternal.

Zona roja

4.      Menjurjes y otros males

Los anteriores son remedios que no le hacen mal a nadie y demuestran que cuando se vive en Colombia se goza y se pasa bueno hasta en la enfermedad. Sin embargo, sí existen remedios a los que hay que tenerles mucho cuidado, uno de ellos son todos los inventos de los creativos de la salud. ¿Alguna vez le llegó un volante con la promesa que este menjurje sí le quitaría el dolor en las articulaciones o la osteoporosis? ¿Alguna vez usted vio los ingredientes o el registro sanitario del producto? Ante la duda, mejor infórmese, llame y asegúrese de la calidad y el respaldo de un producto, porque ‘de eso tan bueno no dan tanto’, así que es mejor dudar.

5.      Jarabes

¿Prescripción médica? ¡No! Sabiduría popular porque para qué la ciencia si se tiene la posibilidad de probar lo natural y lo desconocido. Probar es para ‘machos’ y para muchos que caen en las trampas de tantos remedios caseros, que no tienen validez científica y que le pueden traer consecuencias graves, muy graves, como en esta historia de #ALoSánchez: