Londres, 19 ago (EFE).- El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, instó hoy a EEUU a frenar la "caza de brujas" contra esa plataforma en su primera declaración pública desde que se refugió en la delegación ecuatoriana en Londres hace dos meses para evitar su extradición a Suecia.

Ante una abrumadora expectación, el australiano compareció desde el balcón de esa legación en un momento de creciente tensión entre el Reino Unido, que pretende cumplir con su "obligación legal" de entregarlo a la justicia sueca, y Ecuador, que el jueves concedió asilo político al exhacker, de 41 años.

Frente a una fortísima presencia de agentes policiales, particularmente estrictos con los periodistas que aguardaban a Assange, éste arrancó su discurso agradeciendo el "apoyo" a "ese valiente país latinoamericano" y el "coraje" de su presidente, Rafael Correa, "por haber dado la cara por la justicia".

En un mensaje directo al presidente estadounidense, el australiano instó a Barack Obama a "hacer lo correcto" y poner fin a lo que considera una "caza de brujas" contra WikiLeaks.

"EEUU debe disolver la investigación del FBI. EEUU debe jurar que no procesará a nuestros empleados ni a nuestros simpatizantes. EEUU deben comprometerse ante el mundo a que no perseguirán a los periodistas por arrojar luz sobre los crímenes secretos de los poderosos", declaró Assange en una intervención plagada de vítores de sus simpatizantes.

El periodista pidió también la "liberación" del soldado estadounidense Bradley Manning, encarcelado "desde hace 815 días sin haber sido sometido a un juicio", recordó, por haber filtrado supuestamente secretos militares, y a quien calificó de "héroe" y de "ejemplo para todos nosotros".

Assange afirmó que el pasado miércoles agentes de Scotland Yard entraron en la embajada ecuatoriana por la entrada de incendios y, según él, tan solo el hecho de que hubiera testigos al lado de la embajada evitó que lo detuvieran, algo que la policía británica ha negado.

"A la vez que WikiLeaks se encuentra bajo amenaza, también lo está la libertad de expresión y la salud de nuestras sociedades", afirmó Assange, recordando el caso del grupo de punk ruso "Pussy Riots", condenado el viernes a dos años de cárcel por haber cantado en un templo moscovita contra el presidente Vladímir Putin.

Las esperadas declaraciones de Assange se produjeron después de que su abogado, el exjuez español Baltasar Garzón, también hablara a la prensa frente a la legación de Ecuador para asegurar que su cliente no ha rehuido a la justicia sueca sino que ha solicitado garantías mínimas para responder ante las autoridades pertinentes.

Aunque a día de hoy la situación de su cliente "no ha cambiado" y "no va a abandonar la embajada", Garzon dijo que Assange le ha dado "órdenes para que comience la batalla legal para conseguir el salvoconducto y que se respeten sus derechos fundamentales, los de WikiLeaks y las personas vinculadas".

El Reino Unido ha indicado que no tiene intención de facilitar un salvoconducto ni por el momento ha dado garantías para que el activista abandone la embajada sin ser detenido.

Por su parte, el Gobierno de Ecuador se ha mostrado hoy abierto al diálogo con Londres si éste retira primero la "amenaza" de irrumpir en su embajada.

Assange fue detenido en diciembre de 2010 en Londres por orden de la fiscalía sueca por presuntas agresiones sexuales contra dos mujeres suecas a las que conoció en Estocolmo.

Desde entonces la justicia británica ha fallado a favor de su entrega al país nórdico pero Assange siempre ha sostenido que las acusaciones obedecen a una artimaña política.

Suecia quiere interrogar a Assange sobre varios delitos sexuales que él niega, aunque la sospecha del australiano de que una vez allí será extraditado a EEUU, donde teme por su vida, le ha llevado a luchar por todos los medios para evitar volver a Estocolmo.

El fundador de WikiLeaks, el portal que filtró miles de cables diplomáticos secretos con contenido sensible, que perjudicaron sobremanera a EEUU, lleva refugiado en esa legación desde el 19 de junio y Ecuador le concedió este jueves el asilo político.

Su extradición a Suecia fue decidida por tres tribunales británicos, el último el Supremo -máxima instancia judicial- el pasado 14 de junio y al solicitar la protección de Ecuador y refugiarse en su embajada, Assange violó las condiciones de su arresto domiciliario.

Londres, 19 ago (EFE).- La Policía Metropolitana de Londres aseguró hoy a Efe que "no entró" y "no intentó entrar" en la embajada ecuatoriana de Londres este miércoles para detener al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, tal y como ha afirmado el australiano.

El periodista, asilado político del Gobierno de Ecuador desde este jueves y refugiado en la embajada ecuatoriana de Londres desde el pasado 19 de junio, hizo hoy una comparecencia pública en un balcón de ese edificio ante una enorme expectación de la prensa y simpatizantes.

Frente a decenas de agentes de policía, en su discurso, el exhacker, de 41 años, que no puede abandonar el perímetro de la legación, pues de hacerlo será arrestado por la policía, acusó a los agentes de haber entrado en esa embajada el pasado miércoles.

Según él, la policía solo desistió de proceder a su detención ante la presencia de testigos.

"Podía oír a equipos de policía revoloteando dentro del edificio, que habían entrado por la salida de emergencia, pero sabían que iba a haber testigos", dijo Assange, requerido por Suecia, que le quiere interrogar en relación a delitos sexuales contra dos mujeres que él siempre ha negado.

Assange no puede abandonar la legación de Ecuador, pues al solicitar la ayuda de ese Gobierno violó las condiciones de su arresto domiciliario, con lo que sería detenido de forma inmediata, y teme que si le entregan a Suecia, desde allí será extraditado a EEUU, el país más afectado por las filtraciones de WikiLeaks.

Según el fundador del controvertido portal, que filtró miles de cables diplomáticos confidenciales con información comprometida de algunos Gobiernos, "si el Reino Unido no tiró la otra noche por la borda las Convenciones de Viena, es porque el mundo estaba mirando".

Por su parte, un portavoz de Scotland Yard aseguró hoy a Efe que la policía "no entró" y "no intentó entrar" dentro de la legación de Ecuador y que las afirmaciones hechas por Assange "no son ciertas".

Las declaraciones del activista se produjeron después de que hablara a las puertas de la embajada su abogado, el exjuez español Baltasar Garzón, quien aseguró que su cliente nunca ha rehuido a la justicia sueca, pero que exige garantías mínimas de que no será extraditado a un tercer país si le llevan al país escandinavo.

Londres, 19 ago (EFE).- El exjuez español Baltasar Garzón, abogado del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, afirmó hoy que su cliente ha solicitado garantías mínimas para contestar a las autoridades suecas por los delitos sexuales de los que se le acusa en ese país.

Garzón, en unas declaraciones en la puerta de la embajada de Ecuador en Londres, donde Assange está refugiado, dijo que su cliente quiere responder ante las autoridades suecas para demostrar la inconsistencia de los cargos, "pero solicita unas garantías mínimas pero suficientes que hasta ahora no se han otorgado".

El exjuez español dijo que había encontrado a Assange con un espíritu muy combativo y que éste agradecía a los ecuatorianos y al presidente Rafael Correa por haberle concedido el asilo diplomático.

Garzón también afirmó que no iba a explicar la estrategia legal de su cliente, pero que Assange le había "dado órdenes para que comience la batalla legal para conseguir el salvoconducto y se respeten los derechos fundamentales tanto de mi cliente como de WikiLeaks y las personas vinculadas".

El exjuez español dijo también que, a día de hoy, Assange no iba a salir de la embajada, y que en ningún caso iban a tener "una actitud pasiva".

"Julian Assange siempre ha luchado por la verdad y la justicia y ha defendido los derechos humanos y continuará haciéndolo para que los derechos de WikiLeaks y sus propios derechos y de los que están siendo investigados sean respetados", afirmó Garzón ante la puerta de la embajada de Ecuador en Londres.

"Se ha concedido el asilo y el Gobierno ecuatoriano nos ha dado la razón de que lo que estamos defendiendo es que hay una persecución", dijo Garzón.

"Continuaremos defendiendo a Assange para continuar defendiendo ese derecho, que es un derecho fundamental, y que no puede concluir de otra manera que con la concesión del salvoconducto", precisó.