Luego de las declaraciones públicas del alcalde Gustavo Petro donde anunció que la Plaza de Toros de Bogotá no volvería a ser utilizada para corridas de toros el día de hoy se confirmó legalmente que la ciudad no tendrá más actividad  taurina en la Santamaría.

En una rueda de prensa en la Alcaldía de Bogotá el secretario del distrito, Eduardo Noriega, explicó las razones jurídicas, políticas y filosóficas que motivaron la decisión.

Aclaró que no es una decisión que se tomó a la ligera y que, por el contrario, hace parte de una tendencia   internacional que tiene sustento jurídico en las decisiones de la Corte Constitucional donde se   obliga al Estado a proteger a los animales.

“Este es un tema que va más allá de contratos.   Tiene que ver con la defensa y protección de los animales”, explicó Noriega.  

Por su parte Guillermo Asprilla, que estuvo presente en la rueda de prensa como alcalde encargado, dijo que “los toros valen mucho y no hay dinero que pueda pagar su defensa” en relación con los recursos que perdería el distrito por terminar el contrato.

Pepe Manrique, presidente de la Unión de Toreros de Colombia, Undetoc, manifestó a Publimetro.CO que se sentía muy triste por la decisión de la alcadía. "Sentimos vulnerados nuestros derechos. El alcalde ya tiene una tutela por la cual deberá responder. A nostros la ley 916 nos defiende, igualmente un acuerdo que se tiene con el Concejo".

La minucia jurídica

El Instituto para la Recreación y el Deporte revocó el contrato 411 de 1999 que tenía con la Corporación Taurina de Bogotá.   Lo hizo a través de la resolución 280 donde el subdirector técnico de parques, lo dio por terminado.

En el transcurso de los últimos días los aficionados a los toros habían dicho que el Distrito no podía revocar ese contrato. Felipe Negret, presidente de la Corporación taurina, dijo a Caracol Radio que “los asesores jurídicos le dieron un alcance equivocado a   la Sentencia 666 de la Corte. (…) No quitó la muerte del toro. Más allá de los perjuicios y demandas, a esta ciudad no le caben más problemas. Viene una movilización por la libertad”, explicó.

En la rueda de prensa, Guillermo Asprilla, explicó que el distrito, en calidad de Mandante, tiene la facultad de dar por terminado el contrato, por la causal de revocación.

En medio de la explicación jurídica realizada por Asprilla y Noriega se aclaró que no se prohíben los toros en Bogotá y, según el distrito, la decisión no va en contravía de la Ley 916 de 2004 donde se estableció un reglamento para la actividad taurina en Bogotá.

“La decisión se toma por un mandato constitucional. Se está terminando un contrato de mandato   que por su objeto contraviene la orden de morigerar las torturas y el trato cruel a los animales”, explicó el distrito.

Frente al tema de las finanzas que perdería Bogotá aseguraron que se hará todo lo posible para que cada semana se tenga una actividad cultural diferente donde se recauden los fondos que dejarán de percibirse.   “Los bogotanos recuperan la plaza para la cultura eso significará aprovechamiento económico”, dijo Noriega.

A partir de la expedición de esta resolución donde se da por terminado el contrato, el distrito dice que la Plaza de Toros La Santa María se convertirá en un eje cultural para de la ciudad.