Más de 20 mil estudiantes en Bogotá hacen parte de grupos en Facebook en donde se publican memes sobre la vida diaria de las universidades. Hoy es bastante fácil saber que los estudiantes no soportan que les pidan el carné y que se enfrentan a una batalla al estilo “¡This is Spartaaaaaaaa!”, cada vez que se montan a un Transmilenio.
Lo que hoy se dice sobre las universidades está cambiando. Ya no hace parte de una reunión académica en un salón con poco acceso. Gracias las publicaciones digitales, entre chiste y chanza, se está contando lo feo, lo bonito y lo malo de las instituciones académicas.


Si se hace una revisión general sobre lo que se discute en algunas universidades, uno de los temas preferidos de publicación es quizás la poca relación de una buena parte de los profesores con la tecnología. El hecho de que no puedan poner un video en YouTube o simplemente encender el proyector queda plasmado en un meme.
Kate Miltners, quien realizó su tesis de maestría sobre Lolcats (publicar gatos con todo tipo de mensajes) ante el departamento de medios y comunicaciones del London School of Economics concluye que los memes no han sido estudiados como se merecen y que esta nueva forma de comunicación hace parte un negocio muy serio.
“El crecimiento de la web 2.0 ha cambiado la forma como las personas interactúan. Los avances tecnológicos han permitido cambios en el comercio, política y las relaciones interpersonales” cita Miltners.

En Bogotá, otro de los aspectos que se publican son temas relacionados con Facebook y otras redes sociales. Dentro de los íconos más usados, que sirven como base del meme, están el maestro yoda, Bad Luck Brian, algunos personajes de Rage Comics (el famoso Forever Alone) entre otros. Hasta el momento no se registra un ícono colombiano.
Viajando por las universidades
Resulta molesto, para un buen número de estudiantes de periodismo y opinión pública de la Universidad El Rosario, que las fuentes confundan Canal Capital con Plaza Capital, publicación universitaria de esta institución.
Gracias a los memes es fácil identificar que una señora llamada Clarita es la reina de las fotocopias y ella sabe todo lo que el estudiante necesita. Igual pasa con, quizás un estudiante, que vende barquillos y alguien al que le dicen El Turco.
Más allá del aspecto gracioso que puede tener un meme universitario, lo que está pasando con estas publicaciones es un cambio en la forma como las personas se comunican al interior de la academia.
Por su parte, la página de Facebook de la Universidad de los Andes, se autoproclama como los primeros en iniciar esta actividad en el país.
Buena parte de las publicaciones giran en torno al transporte público y el sufrimiento de los estudiantes al tomarlo.
A diferencia de otras universidades, en este grupo hay un curioso fenómeno de ubicar juegos de palabras que se forman entre el nombre y apellido al momento de la construcción del correo electrónico.
Personajes no reconocidos de las universidades, a pesar del paso del tiempo, siguen allí generación tras generación. Doña blanca es quizás uno de ellos.
El grupo Memes Uniandes ya cuenta con 5.117 usuarios que comparten y crean información. Incluso algunos ya piden la creación de memes.uniandes.edu.co.
A juzgar por las publicaciones de este grupo siempre está latente el temor de ser leído por los profesores.
Por su parte, en la Universidad Javeriana son supremamente famosos dos puntos. “La celadora mona” del Barón, quien no deja entrar a los estudiantes que no porten el carné y un ascensor que siempre está lleno.
Son objeto de memes el profesor Barrera de la facultad de Derecho y que los profesores no compartan vía correo electrónico las presentaciones en Power Point de sus clases.
Solo basta navegar un rato por las diferentes páginas para observar que esta forma de comunicación está creciendo cada vez y está llegando a puntos generadores de polémica. En alguno de esos grupos se discuten temas tan espinosos como la posición institucional ante el aborto.
Finalmente solo resta esperar el desarrollo de estas páginas en Internet. Cada día que pasa tienen más seguidores y aumenta el número de estudiantes que crean contenido para narrar la historia de sus universidades.