Se ha producido un ambiente de fiesta en torno a los dispensarios de marihuana de Colorado luego de que las ventas recreativas de la hierba se convirtieron en legales a finales del año pasado. “Las personas hacen fila por hasta cuatro o cinco horas”, dice Ryan West, un empleado de un dispensario de Denver. “Todo el mundo está muy emocionado y orgulloso por haber sido el primer estado en legalizar, y hay mucho espacio para crecer”.

West es producto de ese crecimiento: fue contratado el 1 de enero para hacer frente a un auge que registró ventas de más de cinco millones de dólares en la primera semana. Menos de 200 dispensarios tienen licencia para vender la droga para uso recreativo y el número está pensado para que crezca, al igual que las industrias relacionadas con el ‘turismo de la hierba’, que también crecen rápidamente.

Pero ha habido consecuencias involuntarias, con precios que en algunos casos llegan a los 400 dólares por onza (28 gramos). Esto es un valor muy alto respecto a las tasas de los distribuidores ilegales, lo que permite que estos compitan con los distribuidores autorizados a pesar de los argumentos de los defensores de la legalización que sostienen que la industria legal reemplazaría al mercado negro.  

Los dealers ilegales también se están beneficiando de la confusión de la Policía acerca de las nuevas leyes, lo que ha permitido una caída del 80% en los juicios desde el 2012. “Las fuerzas del orden no saben qué camino tomar”, explica  Tom Raynes, director ejecutivo del Distrito de Abogados de Colorado, en declaraciones al Denver Post.

Quienes apoyan la legalización creen que estos factores son temporales y que hacen parte de un periodo de ajuste. “Ha habido una demanda histórica en un momento histórico, pero a medida que el número de licencias crezca, la demanda y el precio se van a ajustar”, indica a METRO Taylor West, director de la Asociación Nacional de la Industria del Cannabis. “En ese punto el mercado negro será obsoleto”.

Pero la industria enfrenta dificultades estructurales. Los bancos prohíben la tenencia de dinero generado por la venta de drogas, lo que obliga a las empresas a operar en efectivo, lo que exige más mano de obra y un riesgo. También se les niega las ventajas fiscales, debido a una brecha entre la ley estatal y federal.

“Los bancos y los impuestos son las áreas más grandes con las que estamos trabajando en Washington”, dice West. “Esperamos que mientras otros estados ven el ejemplo de Colorado, en cuanto al crecimiento de la industria y sus ventajas sobre el mercado criminal,  haya más progreso”.
Otros estados están esperando legalizar el uso recreativo, con Oregon perfilándose como el siguiente. Pero Colorado ha mostrado tanto las complicaciones como el potencial.

Vea también:

Los cigarrillos electrónicos de marihuana: tendencia que hace furor

Argentina: crece hallazgo de marihuana en equipaje de turistas provenientes de Uruguay

Gobernador de Nueva York autoriza marihuana para uso médico en su estado