Rodeado de agaves, Tequila no solo es la bebida, es un pequeño pueblo de Jalisco en donde se le dió el nombre a la tradicional bebida mexicana. Se localiza a menos de 70 kilómetros de Guadalajara y es un destino ideal para sumergirse en el mundo de esta bebida.

Actualmente, este municipio ofrece al mundo un sin fin de actividades turísticas para que sus visitantes recorran destilerías, conozcan el proceso de producción del tequila, y degusten varios tipos de tequila.  

La Ruta del Tequila es un destino multitemático que conjuga la riqueza patrimonial, cultural y natural, que ofrece a los visitantes el gozo de conjugar tradiciones del país azteca con el desarrollo histórico de la bebida emblemática mexicana.

También es un circuito de los municipios que rodean el Volcán de Tequila, una región pintoresca decorada con campos de agave y destilerías abandonadas.

Así que mientras conoce y degusta de esta bebida, puede disfrutar sus vacaciones para visitar este Pueblo Mágico, declarado Patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 2006.  

¿Cómo llegar?

Desde Bogotá se puede viajar por aire hasta Guadalajara haciendo escala en México D.F., Tequila se encuentra a menos de una hora de la ciudad de Guadalajara, capital del estado de Jalisco.

En Guadalajara, puede alquilar un carro, tomar la carretera 15 con rumbo al noroeste y en 57 kilómetros llegar a Tequila, pasando por el pueblo de Amatitlán, donde se dice que se descubrió el proceso para elaborar la bebida.

También, puede tomar el Tequila Express desde Guadalajara, un tren turístico que sale semanalmente para recorrer el valle de Amatitlán, y visitar la Hacienda San José del Refugio y la casa del Tequila Herradura. El tren además incluye degustación de cerveza y tequila.

¿Qué visitar?

Grandes tequileras

Hay dos recorridos muy famosos, Casa Sauza y Mundo Cuervo son los más reconocidos. El primero, es la tequilera más antigua en ese pueblo, opera de lunes a sábado y el costo de los recorridos oscila entre $24.000 y $45.000.

Y si quiere un recorrido más elaborado, puede optar por “La Constancia” un paseo que incluye ayudar a un jimador (un tipo de agricultor originario de México que se dedica a cosechar plantas de agave, principalmente para la elaboración de tequila), el tour está la destilería para conocer los cinco pasos de producción del tequila, y finalmente, una degustación de la bebida pura y en cocteles, para conocer las diferencias en sabor, calidad y textura.   

Edificios históricos

El Templo de la Purísima, la Capilla del Calvario, el Palacio Municipal y el Museo Nacional del Tequila son algunos de los edificios tradicionales y religiosos de Tequila. En ellos los visitantes pueden conocer más sobre la cultura del tequila y sobre interpretaciones artísticas de la producción de esta bebida, una de las cuales describe el surgimiento del tequila a partir de un rayo que cayó sobre una planta de agave.

Tequileras abandonadas

De la plaza que antecede al Templo de la Purísima salen unos recorridos turísticos a bordo de transportes que evocan un barril y llevan a los turistas a las calles más apartadas del pueblo, donde se encuentran tequileras abandonadas y en desuso, pero en las que habitan propietarios y trabajadores que narran historias de esta población.

Plaza central

Caminar por las calles de la zona central de Tequila, que ofrece numerosas tiendas en las que se encuentran todo tipo de artículos relacionados con esta bebida nacional: tequilas de casas tradicionales, productoras regionales y artesanales, adornos hechos con hojas de agave, entre otros.

¿Dónde hospedarse?

La Cofradía, reconocida por el prestigioso tequila Casa Noble, ofrece una experiencia de hospedaje con un hotel boutique de cuatro habitaciones, cada una decorada con un tema diferente, junto a la destilería y los campos de agave.

Es recomendable tomar el Tour de los sentidos en que los visitantes disfrutan de una cena especial, recorren un museo y finalizan la velada con una sesión de spa nocturno.

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