Como vaticinamos, estos VMA'S 2016 fueron un homenaje a la extravagancia.  Tal cual como  el año pasado, lo que no es  extraño, porque  no faltó uno que otro excéntrico repentino que quiso mostrar en un evento todo lo que no era. Y de paso, hacer el ridículo.

Puede ser Farrah Abraham, vestida de "Mujer Maravilla". Se adelantó al Halloween y le ganó a Beyonce, que usó su vestido de la Gala del MET 2015 (sí, el transparente que hasta Kim Kardashian le copió de otra Gala del MET) y se puso el plumaje de "Montoya" de "Plaza Sésamo" encima. Por lo menos hay que abonarle que intentó hacer un ejercicio conceptual.

Hubo otros que fallaron rotundamente en el proceso. Fue por su estilismo o por el fitting del vestido que no destacaron en una gala que tiene de todo. Hasta gente disfrazada de Britney Spears, quien, cómo no, volvió a decepcionar en la alfombra roja, así como Nicki Minaj.