Real Madrid es sinónimo de Champions League. El máximo ganador de copas de Europa espera cada año el inicio de la competición para ir en búsqueda de una nueva ‘Orejona’. Esta vez, la emoción no fue menor, pero el debut fue muy complicado, más que en años anteriores. El Sporting de Lisboa, actual líder de la Súperliga de Portugal, le puso las cosas muy difíciles al equipo ‘Merengue’.

Volvió la BBC (Bale, Benzema, Cristiano Ronaldo), pero eso jugó en contra de los intereses de James Rodríguez, quien inició el juego en el banco de suplentes, a la espera que de que el partido tuviera una sencilla resolución y él entrara como salvador. Lejos de ser fácil, Sporting tuvo las ocasiones más claras en el primer tiempo. La poca eficacia y la actuación del portero Kiko Casilla mantuvieron el arco merengue en ceros, en un primer tiempo para olvidar.

Si la primera parte fue preocupante, el segundo tiempo inició de terror. Bruno César, de camerino para los portugueses, anotó el 1-0 para los visitantes y el Santiago Bernabéu quedó en silencio. Merecidamente, Sporting Lisboa se colocó en ventaja. James continuaba como suplente.

Real Madrid aceleró a las atropelladas, llevando peligro pero sin claridad. Zidane movió el banco, sacó a Bale y Benzema pero no prefirió a James. Lucas Vázquez y Álvaro Morata fueron los elegidos. Al colombiano le tocó esperar algunos minutos más para ingresar, cuando finalmente lo hizo al 77, en reemplazo de Toni Kroos.

Con James en cancha, el equipo español fue un poco más claro. Las llegadas se presentaron y Cristiano Ronaldo, solo, a placer, estrelló un balón en el palo. Luego, James asistió a Carvajal y el remate del lateral pasó muy cerca.

El papelón del equipo de Zidane se palpaba en el Bernabéu entre los hinchas merengues, pero no para Cristiano Ronaldo. El lusitano sufrió una infracción dudosa y de tiro libre la puso en el lugar donde el arquero pudo tocar el balón pero no evitó el empate, al minuto 90.

Pero el Madrid quería más y faltaba el aporte de James. En tiempo de descuento, a tres segundos del final, el 10 mandó un balón que le quedó perfecto a la cabeza de Morata y este, con gran potencia, anotó el 2-1 in extremis. Sí, James salvó a Zidane, aunque este aún no lo crea.

Los goles de Real Madrid 2-1 Sporting Lisboa; James salvó a Zidane