El equipo de natación de Estados Unidos tuvo una gran participación en los Juegos Olímpicos de Río 2016, encabezados por el mítico Michael Phelps y Ryan Lochte.

Pero una vez que concluyó la actividad en la alberca, los triunfos del combinado de las barras y las estrellas se pueden ver opacados por un escándalo protagonizado por Lochte y otros tres nadadores: Gunnar Bentze, Jack Conger y James Feigen.

Supuestamente, los atletas habrían sufrido un asalto a mano armada el fin de semana, luego de que salieran a festejar sus éxitos en la piscina.

En un inicio dijeron que habían sido asaltados, pero al parecer ellos habrían roto un inodoro de una estación de gas

En un inicio dijeron que habían sido asaltados, pero al parecer ellos habrían roto un inodoro de una estación de gas

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Pero Lochte se ha encargado de complicar la investigación. El 15 veces ganador de medallas olímpicas que obtuvo el oro en 4X200 metros en Río 2016 ha dado dos versiones de los hechos que se contraponen y tienen lagunas.

En una primera instancia, el veterano nadador aseguró que los cuatro nadadores habían sufrido un atraco mientras volvían a la Villa Olímpica en un taxi. Según este relato, los atletas habían sido detenidos y apuntados en la cabeza con armas de fuego por sujetos que contaban distintivos de la policía de Brasil.

"Sacaron armas y le dijeron a los otros nadadores que se echasen al suelo. Lo hicieron. Yo me negué porque no había hecho nada malo", indicó Lochte.

Pero en una entrevista a la cadena NBC, Ryan Lochte modificó la versión y dijo que el robo había ocurrido en una gasolineria y que los ladrones solo los habían amenazado a distancia con las pistolas.

Además de Lochte, los otros implicados son Gunnar Bentze, Jack Conger y James Feigen.

Además de Lochte, los otros implicados son Gunnar Bentze, Jack Conger y James Feigen.

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Para continuar con la investigación la Policía Federal de Brasil impidió que los nadadores Gunnar Bentze y Jack Conger salieran del Aeropuerto Internacional de Río de Janeiro.

Cuando las autoridades buscaron a Lochte se dieron cuenta que el deportista de 32 años ya había dejado tierras brasileñas.

Ahora surge otra versión que podría terminar con lo dicho por Lochte y sus compañeros. De acuerdo al periódico "Daily Mail", los deportistas se detuvieron en estado de ebriedad en una gasolineria.

Entraron al baño del inmueble con un mal comportamiento hasta que destruyeron uno de los inodoros. Un guardia se acercó para pedirles que pagaran los daños; ante la negativa de los atletas el miembro de seguridad sacó un arma hasta que ellos dieron dineor para poder irse.