Nairo Alexander Quintana, un corredor de apenas 23 años de edad que apunta muy alto, ha dado hoy la gran sorpresa y un triunfo espectacular a su equipo, el Movistar, y a su país,logrando la victoria final en la Vuelta al País Vasco tras una crono en la que ha roto todos los pronósticos.

Aunque no ha ganado la contrarreloj con salida y llegada en Beasain, muy exigente y de 24 km, en la que ha vencido el alemán Tony Martín (Omega Pharma-Quickstep), el de Tunja (Boyacá) ha sido el gran triunfador del día al superar de manera inesperada a los grandes favoritos, los Sky Richie Porte y Sergio Luis Henao y el estelar Alberto Contador.

A ese trío de corredores se les puede considerar los principales derrotados del día, si bien más aún a los Sky, casi imbatibles durante todo la carrera y máximos candidatos a ganar hoy y en la clasificación final. Sobre todo Richie Porte, a quien se esperaba al menos al nivel de Martín en la cronometrada.

Henao, líder los tres últimos días, al menos ha salvado el podio frente a la otra gran sorpresa de la carrera, el esloveno Simon Spilak, que se ha quedado fuera de los tres primeros por apenas un segundo.

Si Contador ha supuesto la cruz para el ciclismo español, la cara ha sido para Beñat Intxausti, que ha redondeado el gran día del Movistar completando el podio de la etapa y metiéndose en el Top 10 de la general.

Ha cerrado otro festival en la jornada de hoy Carlos Alberto Betancur. En su caso el del ciclismo colombiano, siendo octavo en la etapa, séptimo en la general y refrendando junto  a Quintana y Henao que, como dijo el ganador final hace tres días tras la exhibición colombiana en la pared de La Lejana, "el ciclismo colombiano ha vuelto".

Con el crono de Tony Martin (35:05) mandando desde el inicio, ha sido en la primera referencia cronométrica a mitad de recorrido cuando ha estallado 'la bomba' Quintana. Cuando el 'escarabajo' de Movistar mejoraba en 5 segundos el tiempo del gran favorito, Porte, en el terreno que mejor le iba al australiano, al que ha sacado 23 en la línea de meta (35:22 de Quintana, por 35:45 de Porte).

Aún no se había subido el muro de Olaberria (1.400 metros al 12,14 por ciento) y Quintana se le subía a las barbas al gran candidato, que o pagaba las consecuencias de cinco días mandando en la una carrera azotada en los tres últimos por un tiempo infernal, o no tenía su día.

Quien quedaba claro que estaba en estado de gracia era Quintana, en quien ya ayer su director, José Luis Arrieta, mostraba una fe casi ciega: "Nairo no es cojo. Se defiende muy bien, sabe pelear y no doy nada por decidido. Yo siempre confío mis corredores hasta el último momento y llegamos a la crono con opciones de ganar", decía el donostiarra pero residente en Navarra.

Y su pupilo no le dejó en mal lugar. Con peor sabor de boca, por hoy no por toda la carrera, en la que han estado inconmensurables, seguro que ha terminado el director del Sky, Nicolas Portal, viendo como Porte no estaba con el 'punch' esperado y a Henao la crono de se le ha hecho como normalmente se les hace a los colombianos, tradicionalmente grandes escaladores y más que discretos, salvo excepciones, contrarrelojistas.

También habrá acabado con un rictus de decepción Contador, sin el protagonismo ni la brillantez de años anteriores en una carrera que ganó en 2008 y 2009, y fuera del podio tanto en la etapa como en la general final.

En esa clasificación definitiva ha habido un hueco especial para Simon Spilak, con los mejores todos los días y apenado de la tercera plaza por apenas un segundo. El que ganó Henao con la última pedalada de una carrera con un clima durísimo en los tres últimos días, lluvia y frío como en las peores ediciones.

Una prueba que ha echado de menos en cabeza a sus habituales grandes animadores en las últimas décadas: los corredores naranjas del Euskaltel. No ha sido la mejor Vuelta al País Vasco para sus aficionados, quienes, en todo caso sí han podido ilusionarse con dos heroicos vizcaínos: los Caja Rural Amets Txurruka y Omar Fraile, este neoprofesional y una de las revelaciones de la carrera.