Los Juegos Olímpicos que arrancan este 5 de agosto en Río de Janeiro significarán la mayor representación colombiana en unas justas orbitales en toda la historia. En total serán 147 deportistas en los que figuran Mariana Pajón, Caterine Ibargüen, la selección colombiana de fútbol sub 23, entre otros aspirantes a preseas, incluso doradas.

Sin embargo, lo que no saben sus compatriotas es el costo del júbilo que estos deportistas le pretenden dar al país. El esfuerzo es la cuota innegociable, pero, además del sudor, convertirse en medallista olímpico cuesta alrededor de 1.000 millones de pesos, según un estudio que realizó el diario La República.

En el análisis, los economistas tomaron detalles tales como la inversión individual que hace cada deportista de elite, así como los aportes que reciben durante su desarrollo por parte de las federaciones de cada deporte, asimismo de Coldeportes, el Comité Olímpico Colombiano y los apoyos departamentales.

En el desglose de una deportista como Caterine Ibargüen, máxima aspirante colombiana a medalla dorada, el análisis asegura que estos 1.000 millones fueron invertidos en doce años de carrera de la atleta, que competirá en el salto triple, modalidad en la que consiguió presea plateada en Londres 2012.

No obstante, Guillermo Varela, presidente de la Federación Colombiana de Atletismo, indicó que seguramente la inversión en Caterine Ibargüen es mucho mayor e incluso podría superar los 10.000 millones de pesos.

Jossimar Calvo fue otro deportista analizado por La República. El gimnasta comenzó su formación de elite entre los 5 y 8 años de edad, más joven que cuando empezó Ibargüen, la que se estipula arrancó su entrenamiento profesional entre los 11 y 12 años.