A tres horas del inicio del partido que coronará a Atlético Nacional o a Independiente del Valle, miles de personas se empiezan a arremolinar alrededor del Estadio Atanasio Girardot para vivir una fiesta impresionante.

Medellín está pintada de verde y blanco, con miles de personas enarbolando sus camisetas, banderas y demás elementos para rodear el principal centro deportivo de Antioquia y apoyar al equipo que busca ganar su segunda Copa Libertadores.

Las 50 mil boletas puestas en venta para la final, que se disputará a las 7:45 de la noche con transmisión de Fox Sports, se agotaron con toda velocidad, y en la reventa se han visto precios de hasta 5 millones de pesos (1650 dólares) para poder acceder a las tribunas del estadio y ver la final.

Cabe resaltar que es la segunda final de Copa Libertadores que se juega en Medellín: aunque Nacional ganó la Copa de 1989, el partido definitivo ante Olimpia se jugó en el Estadio El Campín de Bogotá. La ida de la final de 1995 sí fue disputada en el Atanasio Girardot, pero el equipo verde perdió ante Gremio en Porto Alegre.

La Alcaldía de Medellín ordenó el cierre de la Carrera 74 entre el Estadio y el Obelisco, y ningún hincha sin boleta podrá cruzar el primero de cuatro anillos de seguridad para llegar al Estadio Atanasio Girardot.