Con un estadio lleno, los hinchas de Atlético Nacional le dieron un sentido homenaje en la previa de su tercera final de la Copa Libertadores a los jugadores que ganaron en 1989 el primer trofeo internacional para Colombia.

En ese año, René Higuita se coronó en gran figura luego de atajar, en una intensa definición de penales en el Estadio El Campín de Bogotá, varios remates que realizaron los jugadores de Olimpia de Paraguay. Finalmente, un penal de Leonel Álvarez dio al equipo verdolaga su primer título internacional.

Cabe recordar que en ese entonces el Estadio Atanasio Girardot no tenía la capacidad de 35000 sillas exigida por la Conmebol para una final, por lo que la fiesta colombiana debió trasladarse a Bogotá. A principios de la década de 1990 fue ampliado a su capacidad actual de 44500 espectadores, por lo que Nacional pudo recibir a Gremio en la final de la Copa de 1995, que terminó perdiendo.

En el homenaje se destacaron el entrenador de ese equipo Francisco Maturana y su asistente Hernán Darío "Bolillo" Gómez, quienes después dirigieron las selecciones de Colombia y Ecuador; otras figuras como Higuita, Luis Alfonso "Bendito" Fajardo, Luis Alberto "Coroncoro" Perea y Hernán Darío Herrera estuvieron presentes.

También destacaron jugadores como el peruano César Cueto y Pedro Sarmiento, titulares de los elencos verdolagas de la década de 1980, y estrellas de la década de 1995 como Juan Pablo Ángel. Santiago Escobar representó a su hermano Andrés, asesinado brutalmente en 1994.

Dos grandes ausentes en el homenaje fueron el capitán del equipo campeón, Alexis García, quien hasta la semana pasada se desempeñaba como entrenador de Santa Fe, y Leonel Álvarez, anotador del penal que dio el título de la Copa, pero que actualmente dirige a su rival de patio Independiente Medellín.